Acabo de descubrir que soy PAS, y ahora ¿qué?

Entre los muchos correos que recibo, no faltan aquellos de las personas que han llegado -accidentalmente o no- a mi web o a los blogs donde han descubierto la alta sensibilidad es algo “normal”. Escriben para compartir su alegría y su alivio. Cada vez que leo un correo de este tipo, me entran ganas de celebrar con esa persona, porque sé por propia experiencia que es lo que se siente.

Más adelante algunos de las mismas personas me vuelven a escribir. La euforia inicial ha pasado, y aunque en general se siguen sintiendo mucho más tranquilos sabiendo que ser PAS no es ninguna anomalía, no encuentran una manera adecuada para compartir su descubrimiento con las personas de su alrededor, tal como pueden ser la pareja, los hijos, los padres y hermanos, amigos o los colegas en el trabajo. Resulta que no es suficiente simplemente decir, como si esto fuera una explicación en si: «Soy altamente sensible».

Está claro que la persona que no comparte tu nivel de sensibilidad y emocionalidad, nunca puede sentir lo que tu sientes, y no es porque no quisiera. Es simplemente porque es incapaz ya que le faltan la intensa sensitividad y la profunda emocionalidad tal como tu, persona con alta sensibilidad, las experimentas.

La falta de comprensión que en muchos casos vayamos encontrando también puede resultar en una actitud de «nosotros somos los buenos y ellos son los malos», algo que, evidentemente no es el caso. O puede pasar que la persona ahora se siente todavía menos comprendida, más sola y más juzgada que antes, y que la euforia del principio, poco a poco se van transformando en decepción, tristeza y amargura.

¿Cuales son los pasos a seguir, una vez que nos hemos dado cuenta que somos una PAS? ¿Qué puedes hacer para evitar que tu descubrimiento se te vuelva en contra?

Para empezar:

  • No corras. Tómate el tiempo necesario para familiarizarte con todo que la Alta Sensibilidad conlleva. Experimenta con ella, observa tu manera de reaccionar teniendo en cuenta lo que ahora sabes, o sea, a través de las gafas de PAS.
  • Lee toda la información que encuentras (en mis blogs hay mucha). Sigue los consejos de descansar, desconectar, dormir bien, comer comida sana, etcétera.
  • Empieza a familiarizarte con todo el tema como si fuese un abrigo nuevo.Verás como poco a poco te vas a sentir más seguro, y que cada vez te será más fácil explicar tu situación sin emocionarte, enfadarte o decepcionarte.
  • Ten paciencia con tu entorno: para ellos también es algo nuevo. No siempre es una buena idea explicarlo todo. A veces puede ser suficiente decir que necesites un poco de espacio, de tiempo, de distancia, de tranquilidad, o lo que sea.
  • Pon límites y manténlos. Es importante saber hasta donde puedes llegar sin gastar más energía de la que puedes volver a generar.
  • Conecta con tu cuerpo para conocer los señales que te avisan que experimentas demasiado estrés.
  • Ten en cuenta que nadie que de verdad te respeta, te querrá menos por vigilar tus propios límites.
  • Si decides explicarlo, pon énfasis en tus cualidades: eres una persona fiel y cariñosa, trabajas con mucha atención para el detalle, eres creativo, te importan las relaciones personales y el bienestar de la gente en general, tienes capacidades de escucha… Vamos, utiliza tu sensibilidad para detectar cuanto y qué puedes contar a quien, y de que manera.
  • Ponte en contacto con otr@s PAS. Conectar y hablar con gente afín te hará entender que no eres raro y que hay mucha gente como tu (2 de cada 10 personas es PAS). Nuestra asociación, la APASE, tiene grupos en muchas ciudades de España, y cada uno organiza encuentros por lo menos una vez al mes. En la pestaña de “grupos asociados” puedes ver donde están, y pinchando en la chincheta te sale la info de contacto.
  • Finalmente, si quieres y puedes, repasa toda tu biografía, tu historia vital, a través de las gafas de todo que has aprendido sobre el rasgo. Haz un repaso de tus creencias, revive, cómo si de un eco se tratara, los comentarios que te han llegado desde tu entorno cuando eras niño y adolescente, pero también desde la pareja o de jefes. Recoloca tu sufrimiento y posible soledad, sensaciones de injusticia y traición y busca la comprensión, la aceptación y el perdón.

Espero que esta información te sea útil.

 

One Comment

  • by Mayte, post on | Contestar

    como me hubiera gustado asistir al encuentro del mes de octubre, pero por aquél entonces yo aún no era consciente de que era una verdadera PAS. Espero que volváis a repetir en Madrid algún día! 😉

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