Acabo de descubrir que soy PAS, y ahora ¿qué?

Entre los muchos correos que recibo, no faltan aquellos de las personas que han llegado -accidentalmente o no- a mi web o a los blogs donde han descubierto la alta sensibilidad es algo “normal”. Escriben para compartir su alegría y su alivio. Cada vez que leo un correo de este tipo, me entran ganas de celebrar con esa persona, porque sé por propia experiencia que es lo que se siente. 

Más adelante algunos de las mismas personas me vuelven a escribir. La euforia inicial ha pasado, y aunque en general se siguen sintiendo mucho más tranquilos sabiendo que ser PAS no es ninguna anomalía, no encuentran una manera adecuada para introducir su nuevo conocimiento a las personas de su alrededor, tal como pueden ser la pareja, los hijos o los colegas en el trabajo. Resulta que no es suficiente simplemente decir, como si esto fuera una explicación en si: «Soy altamente sensible». Está claro que la persona que no comparte tu sensitividad, nunca puede sentir lo que tu sientes, ya que le falta la sensitividad necesaria. La falta de comprensión que en muchos casos vayamos encontrando también puede resultar en una actitud de «nosotros somos los buenos y ellos son los malos», algo que, evidentemente no es el caso. O puede pasar que la persona ahora se siente todavía menos comprendida que antes, y que la euforia del principio se convierte en decepción, tristeza y amargura.

¿Cuales son los pases a seguir, una vez que nos hemos dado cuenta que somos una PAS? ¿Qué puedes hacer para evitar que tu descubrimiento se te vuelva en contra?

Para empezar: No corras. Tómate el tiempo necesario para familiarizarte con todo que la Alta Sensibilidad conlleva. Experimenta con ella, observa tu manera de reaccionar sabiendo lo que ahora sabes. Lee toda la información que encuentras (en mis blogs hay mucha). Sigue los consejos de descansar, desconectar, dormir bien, comer comida sana, etcétera. Empieza a familiarizarte con todo el tema como si fuese un abrigo nuevo.
Verás como poco a poco te vas a sentir más seguro, y que cada vez te será más fácil explicar tu situación sin emocionarte, enfadarte o decepcionarte. Ten paciencia con tu entorno: para ellos también es algo nuevo. No siempre es una buena idea explicarlo todo. A veces puede ser suficiente decir que necesites un poco de espacio, de tiempo, de distancia, de tranquilidad, o lo que sea. Nadie que de verdad te respeta, te querrá menos por vigilar tus propios límites. Y si decides explicarlo, pon énfasis en tus cualidades: eres una persona fiel y cariñosa, trabajas con mucha atención para el detalle, eres creativo, te importan las relaciones personales y el bienestar de la gente en general, tienes capacidades de escucha… Vamos, utiliza tu sensibilidad para detectar cuanto y qué puedes contar a quien, y de que manera. Y claro, también me puedes llamar a mi y pedir cita para una sesión de coaching presencial o por teléfono.

Espero que esta información te sea útil.

One Comment

  • by Mayte, post on | Contestar

    como me hubiera gustado asistir al encuentro del mes de octubre, pero por aquél entonces yo aún no era consciente de que era una verdadera PAS. Espero que volváis a repetir en Madrid algún día! 😉

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