Altamente Sensible y la soledad

Cuenta Marisol:
“Ahora que sé del rasgo de la alta sensibilidad, lo entiendo todo; si lo hubiera sabido en su día, seguramente lo hubiese gestionado mejor. Mi trabajo como profe llegó a saturarme de tal manera, que estaba cerca de un burnout y tenía que parar. Bueno, digo mi trabajo como profe, pero también era el lugar donde vivía -en el centro de la ciudad, en una calle con mucho tráfico y en una esquina con un semáforo- y los vecinos, que siempre se peleaban. Estuve de baja por ataques de ansiedad y depresión y, en un momento dado, decidí vender mi piso y comprar una casa fuera de la ciudad, en la montaña, donde iba a encontrar la calma y la naturaleza que me iban a permitir volver al trabajo, aguantar la carga de grupos de niños complicados, el ruido, la responsabilidad y toda la parte difícil que este trabajo conlleva. Ya me había dado cuenta que para mí era muy importante y, hasta necesario, desconectar del ajetreo y estar sola, no tener que hablar con nadie, retirarme en mi mundo para cargar pilas y des-estresarme. ¿Que podía haber buscado otro trabajo? Quizá, pero en realidad no era una opción porque, justamente por ser funcionaria, podía permitirme comprar esa casa en un lugar idílico y lejos de la ciudad”.
Su suspiro y esa mirada un tanto perdida y triste en sus bellos ojos lo dicen todo Cambia su posición, dejando caer la cabeza y sigue: “Fue un error. Un error importante. La casa es perfecta, el lugar casi no podría ser mejor en cuanto a su tranquilidad y la naturaleza se refiere, pero, aunque me produce una inmensa alegría cuidar del jardín, del huerto y disfrutar de mis largos paseos, no soy feliz. Y la verdad es que tengo toda la soledad que tanto anhelaba para estar conmigo misma, para poder escribir, leer, estudiar. La tranquilidad de mi casa es una bendición en ese aspecto. Pero con el tiempo, y con la vuelta de mi estabilidad emocional -la tranquilidad y la calma en medio de la naturaleza es una medicina potente- me doy cuenta que esta soledad que tanto buscaba, ahora me empieza a asfixiar. No tengo vecinos inmediatos, nadie viene a verme ya que encuentran que vivo muy lejos, y el pueblo más cercano para ir a tomarme un café está a unos cinco kilómetros. Claro, sí, tengo los colegas del trabajo, pero estos me ven como un bicho raro y no me entienden; vamos, con ellos no tengo contacto. Sí, estoy sola, muy sola. La soledad que tanto buscaba, ahora es mi enemigo más grande…”
Le pregunto por otras cosas que ha hecho o que podría hacer para tener más contacto con gente, y dice que está en un club de senderistas y, aunque es gente muy maja, no hay nadie allí, según ella, con quien podría empezar una amistad un poco más profunda porque, “no son como yo y no les interesan los temas que a mí me interesan. No me entienden. Incluso se burlan de mí cuando les hablo de mi situación”.
Durante nuestras sesiones sale que siente una profunda rabia, una rabia que proyecta en toda la gente que se acerca a ella pero que, en el fondo, es una rabia dirigida contra sí misma porque está en una situación que aparentemente no tiene salida: una hipoteca demasiado alta y la imposibilidad de vender su casa.
Este tema y cómo encontrar soluciones daría para otro artículo, pero lo que en este contexto interesa mirar es el tema de la soledad que una PAS necesita y ese otro tipo de soledad que no es buscado pero que la persona puede llegar a encontrarse sin buscarla ni quererla y en la cual se siente atrapada.
La soledad como necesidad
Visto el hecho que una persona altamente sensible, una PAS, recibe unas diez veces más información que una no-PAS, no es difícil entender que la PAS en teoría se cansa, se satura y se estresa unas diez veces antes que una persona con una sensibilidad media. (Puedes leer mucho sobre el estrés en mi segundo libro, Personas Altamente Sensibles). El estrés desequilibra, y para volver a encontrar el equilibrio necesitamos desconectar. Hay varias maneras de desconectar, pero básicamente “desconectar” significa minimizar la cantidad de información sensorial y emocional: cuanta más tranquilidad puedas encontrar, más efectiva será la vuelta al equilibrio y mejor será la gestión del estrés (o la medida en que iremos “almacenando” el exceso de información recibido). Una de las maneras más efectivas de desestresar/desconectar es estar a solas sin ruido y sin luz excesiva, leyendo, meditando, escuchando música o realizando cualquiera que sea la actividad que más nos beneficie. Es conocido el caso de las PAS extrovertidas que necesitan incluso estar en una habitación oscura, recibiendo cero información sensorial, simplemente “estando”.
Este tipo de soledad es sana y es hasta una seria necesidad para una PAS que tiene que funcionar en el día a día de relaciones personales y laborales. Forma parte, digamos, de la higiene emocional de la persona altamente sensible y, en cierto sentido, es voluntario.
La soledad como drama personal
Esta soledad no es voluntaria. A lo mejor empieza como una separación voluntaria del mundo y de sus múltiples exigencias para quienes quieren participar de él, por problemas para relacionarse con los demás (porque la persona siente que no encaja, por ejemplo) pero tarde o temprano es probable que ese, digamos, exilio voluntario, empiece a pesar como si no hubiera vuelta atrás, como si se estuviera cumpliendo una condena. El ser humano es un ser social, y la gran mayoría de las PAS, con su necesidad de conexiones profundas, bien que necesita pasar tiempo a solas, tarde o temprano empieza a notar una creciente necesidad de volver a estar con otras personas. Aislarse y volver a conectar es como la respiración misma, inhalar y exhalar, estar contigo y estar con el mundo. Un ritmo sano.
Si solamente inhalamos, si solamente estamos con nosotros mismos, algo va mal. Laya se siente “asfixiada” – literalmente. Evidentemente, vivir esa soledad tan intensa y asfixiante no es algo que solamente les puede pasar a las PAS; para nada, ya que se trata de un creciente y preocupante fenómeno  social, especialmente entre las personas mayores y en ciudades grandes.
Creo, sin embargo, que para las PAS es más “fácil” acabar en este lugar oscuro y triste. ¿Por qué? Porque de entrada la PAS tendrá menos contactos sociales que la no-PAS (encontrar gente “profunda” no es fácil y mantener relaciones y amistades requiere tiempo, compromiso y entrega), con lo cual más fácilmente se quedará sin personas cercanas. Un segundo motivo puede ser que, para la mayoría de las PAS, el mundo en general es un lugar hostil lleno de “agujas”, por lo cual es comprensible que prefiera retirarse para evitar un posible sufrimiento. Si ese deseo de apartarse empieza a coger más peso, más le costará a la persona volver a participar en ese mundo, ya que requiere un acto consciente para salir de la zona de confort. Sentimientos como abandono y amargura pueden llevar a la persona a sentirse víctima de este mundo que no le entiende, que no le acoge. Como puedes ver, se trata de una trampa peligrosa con varias capas.
¿Qué podrías hacer como PAS para evitar caer en ese asfixiante estado de soledad profunda?
  • Entender la diferencia entre la soledad necesaria y la soledad profunda.
  • Conocer bien el rasgo de la alta sensibilidad y la necesidad de desconectar para una PAS en general, y en tu caso personal.
  • Buscar un equilibrio entre la recepción de información sensorial y los momentos de desconexión, evitando llegar a la saturación.
  • Establecer y mantener conexión con otros PAS, participar en grupos  en los que sea posible aprender de las experiencias de otros PAS.
  • Enfocarte en lo positivo de tu situación, en lo que tienes, en lugar de enfocarte en lo que te falta.
  • Intenta retener los juicios que puedas tener respecto a personas que a primera vista no hablan, piensan y actúan como piensas que deben hacerlo; te puedes sorprender abriendo el corazón.
  • Evitar sentirse víctima, tomando consciencia de pensamientos negativos, transformarlos/trascenderlos y aceptar la responsabilidad por los propios pensamientos y acciones (es cierto, el mundo es duro, pero vivimos en él – podemos aprender de él – y la diversidad es enriquecedora).
Lo sé, no son soluciones ni herramientas claras, ya que estas no existen. Creo que lo más importante es vigilar nuestra propia situación y hacer algún esfuerzo para retomar y mantener contactos, saliendo un poco de la zona de confort. Raras veces son “el mundo” o “la gente” los responsables de nuestra soledad y en la mayoría de las situaciones se puede hacer algo (no siempre, lo sé), también si eres una PAS introvertida.

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18 Commentarios

  • by Anónimo, post on | Contestar

    Hola Karina.
    Qué difícil encontrar el equilibrio entre soledad elegida y la profunda.
    Es muy difícil encontrar gente que nos entienda y acepte. Y por qué no decir también que es difícil aceptar la amistad de personas que nos parecen superficiales?
    Cada día me aíslo más pues cada vez me hace más daño la frialdad y la superficialidad de la gente. A veces me duele esta soledad pero no consigo encontrar mi sitio fuera de mi familia…es difícil, demasiadas alfileres.

  • by J.ALVARO, post on | Contestar

    Hola. Que tal si organizamos un foro donde acudir en esos momentos de soledad no elejida y compartir experiencias inquietudes y todo lo que se nos ocurra?

  • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

    Hola Anónimo 1,
    Gracias por tu mensaje. Te entiendo perfectamente. Ese buscar siempre está allí, igual que el cansancio, ¿verdad?
    Mira, no pasa nada con la gente, digamos, "más superficial", no todas las amistades pueden ser profundas. Pero siempre nos ayudarán (en la medida posible) de mantener activo ese músculo de hacer y mantener contactos ya que, si somos introvertidos, fácilmente se nos atrofia. También te puedes llevar sorpresas de las buenas! Ánimo!

  • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

    Hola Alvaro,
    Muy buena tu idea. Yo no me puedo encargar, pero si tu te animas harás un trabajo estupendo! Olé! Un saludo.

  • by Ana Acevedo, post on | Contestar

    Buenos dias! En buen momento me ha llegado este articulo, soy una persona introvertida y me encuentro en esta situación hace mucho tiempo. Fuera de mi circulo familiar no me encuentro comoda, mucho menos estar rodeada de muchas personas extrañas. Pero en estos momentos, Gracias a mi psicologa, estoy tratando y haciendo el esfuerzo de salir de mi casa. Me cuesta , pero estoy tratando. Sus articulos son de gran ayuda para mi, Gracias.

  • by Anónimo, post on | Contestar

    Qué acertado el enfoque de equilibrar entre la soledad y la compañía. Es exactamente lo que nos pasa a los Pas, que a veces nos vamos alejando de la gente que no es tan profunda porque nos forzamos a quedar y nos sentimos después aún más vacíos. Y, por otro lado, si nos encerramos demasiado en nosotros mismos es doloroso. Todo ser humano necesita contacto real y cariño profundo. Yo estoy empezando a aprender a hacer encaje de bolillos con todo esto. A hacer lo que realmente siento y necesito en cada momento. Y también me doy cuenta que después de mucho interiorizar y hacer meditaciones y acudir a encuentros que tocan el alma, pues que también nos hace falta reír, bailar, salir y quitar hierro a las cosas. Todo al final forma parte de estar más equilibrados y felices.

  • by Anónimo, post on | Contestar

    Es complicado identificar los sentimientos cuando tienes mucho trabajo, familia y un dia a dia excesivo. A veces me siento mal y entonces me voy a pasear sola.Camino y respiro y de verdad que alivia.

  • by Anónimo, post on | Contestar

    En lo personal estoy fuera del núcleo familiar mamá papá hermanos por decisión propia, estar con ellos era muy doloroso y he encontrado la manera de equilibrarlo ocupandome leyendo, haciendo lo que a mi me gusta qué es el arte,música ,poesía no deja de doler la soledad sin embargo la trato de canalizar y como decidí irme lejos de casa, estoy bien.

  • by Anónimo, post on | Contestar

    Que buen articulo, leyendo esto entiendo cada vez mejor lo que me ha pasado a mi, que es exactamente lo que describe e articulo y se pasa fatal,al final te das cuenta de que te has aislado tanto que ahora estas completamente sola, me alegra leer esto y saber que un pas es propenso a que le pase esto pensaba que la rara era yo.

  • by laura lorente, post on | Contestar

    Bueno, no exactamente pero sí. He pasado por terapias y me han ido bien eh… Tomar conciencia..no quiero enrrollarme. En estos momentos soy consciente más de que mi camino está sí, en pequeñitos grupos (2 o 3), de oconfianza y mi misma. (Trabajar pocas horas, no imbrincarme enproyectos, porque salgo perdiendo a nivel emocional y por tanto de salud. SEría algo así como quiero DES-complicarme la vida, qué cuesta tanto!!!

    ES interesante, gracias

  • by Angela Fernandez, post on | Contestar

    Ami me sucede lo mismo, me fuerzo a quedar con gente y no las veo profundas, honestas… Y me decepcionó pk me siento tan sola. Entonces, lo que hago es retirarme.. Pero me retiro tanto que pillo depresiones…

  • by Unknown, post on | Contestar

    Yo creo que influye bastante la edad que uno tiene y las experiencias vividas. En mi caso, por ejemplo, cuando era adolescente me entregué al mundo, y digo me entregué porque no conocía mi naturaleza e intentaba acoplarme a la forma de ser y hacer de los demás, y claro, esto no es bueno ni justo para conmigo misma porque estoy negando mi forma de ser y sentir y hasta es perjudicial porque la persona PAS no puede seguir el ritmo de las personas No-PAS, así que como consecuencia de ello siempre estaba enferma (aunque no padecía ninguna enfermedad declarada, siempre contraía gripes, infecciones, ataques de pánico, dolencias psicosomáticas que me hacían visitar regularmente a los médicos y someterme a pruebas que nunca encontraban nada, ansiedad, etc.). Ahora, desde que he dejado el mundo al margen porque me parece pérdida de tiempo en comparación con leer un libro o hacer deporte o dedicarme a cuidarme y además siento que ya he despilfarrado mucho tiempo en la juventud que podía haber aprovechado a terminar mi carrera de piano, ya no echo de menos el mundo y es más, me regocijo cada día de la privación de males y malestares que me me aporta mi soledad, que aunque inicialmente impuesta, ahora elegida y preferida. Ya sé que Karina tiene razón al decir que somos seres sociales y todo eso, es más, me encanta la comunicación humana, pero no la que ofrece el mundo, me refiero a que no hay profundidad ni sentimientos, no niego que haya seres humanos que merecen la pena pero no es fácil encontrarlos. Por ahora soy feliz con mi perrro.

  • by Darkmoon, post on | Contestar

    Hola a todos, hace muy poco descubrí que soy Pas, y aunque he empezado a entender algunos aspectos de mi vida, no he aprendido a lidiar con el estrés, con el mundo que es tan superficial y donde me he sentido como que no encajo. Estoy pasando por un momento de angustia, no quiero entrar en depresión, pero me siento muy sola, ayuda por favor!!

  • by J.ALVARO, post on | Contestar

    Hola a tod@s.
    Quiero desde aqui hacer un llamamiento para aquella persona PAS que tenga conocimientos de redes sociales o infornatica para poner un marcha un foro donde podamos interactuar comentar y debatir sobre nuestras exoeriencias como PAS asi como prestarnos apoyo y todo lo que consideremos nos pueda ayudar a comprender y sobrellevar nuestra situacion particular y como colectivo.
    Creo que contamos con el apoyo de Karina.
    Asique animo y s ver si esta idea de union e interaccion tuene exito y podemos apoyarnos.
    Gracias. Un abrazo.

  • by Graciela Rosa, post on | Contestar

    Hola..Karina, Gracias por todo lo que compartes aqui realmente ayuda un montonazo a los que estamos bastante lejos.(Argentina)
    da un poco de pena sentir como que llega tarde a mi vida toda esta información, para algunas cosas, pero vale mucho el hecho de entender lo que me paso toda la vida.
    Hoy la soledad se me hace insoportable, tengo miedo a volverme loca…
    Ya no me cuesta tanto las relaciones superficiales, pero me siento incapaz de encontrar un ser humano con el que hablar de lo siento en verdad.
    Gracias. Un abrazo inmenso

  • by Paco Abalos., post on | Contestar

    Muy de acuerdo con el comentario de Unknown, en sus diferentes matices. Valiente postura.
    Yo, aún a mi pesar, aún sigo teniendo el vicio de intentar "acoplarme a la forma de ser y hacer de los demás". Y así me va…
    Y mira que muchos siglos atrás ya nos lo decía Fray Luís de León (1527-1591):
    ¡Qué descansada vida
    la del que huye el mundanal ruïdo
    y sigue la escondida
    senda por donde han ido
    los pocos sabios que en el mundo han sido!
    Paz y amor a todos los seres, humanos, animales, vegetales y de cualquier tipo.

  • by Alicia, post on | Contestar

    Yo tuve una infancia muy solitaria. Mis altas notas, en un pueblo pequeño, hicieron que los demás niños me discriminaran. En el instituto, más de lo mismo. Mi autoestima siempre fue baja. En la facultad empecé a tener amistades. Y las fui perdiendo.
    En el trabajo hice amigos y también los fui perdiendo. Se casaban o se iban a trabajar fuera o había malentendidos y nos distanciábamos.
    Me quedó una sola amiga y se fue a Barcelona (yo vivo en Madrid), y de nuevo distanciamiento. Hace poco hemos hecho las paces, todo por teléfono o whatsap. Ella es muy diferente a mí, pero la acepto tal como es, aunque alguna de sus conductas e ideas me sacan de quicio por lo superficial que es. Pero nos tenemos cariño.
    No tengo apenas relación con mi familia (madre en residencia y hermano, a 70 km) Me paso días enteros sin hablar con nadie, a no ser con mis gatos.
    Me agobia salir a la calle cuando hay mucha gente y encima esto en paro, con lo que cada vez me encierro más en casa. Me digo que me he creado mi propia celda de aislamiento y no sé cómo salir de ella. Incluso me he apuntado a un grupo de PAS, y he intentado hacer una amistad y tampoco ha salido bien. Encima estoy en paro.
    Eso hace que me deprima. Al principio puedo ser tímida, pero de tú a tú me abro y me gusta hablar y escuchar y compartir ideas y pensamientos y sentimientos. Pero pienso que si no encuentro amistades es culpa mía y me siento peor y no sé qué hacer…
    Un consejo, por favor.
    Muchas gracias

  • by Lizet Alvarez Villazán, post on | Contestar

    Hola Karina y a tod@s l@s PAS. Hace a penas tres meses que descubro mi rasgo de alta sensibilidad, desde entonces me he dedicado a estudiar lo que es PAS.
    Considero que dando mi testimonio también contribuyo con el conocimiento a otr@s PAS.
    Hoy tengo 54 años y recuerdo que desde niña buscaba la soledad. Siempre me costó hacer amistades y relacionarme íntimamente con otras personas. Siempre he tenido muy buen@s amig@s, poc@s pero buen@s. Durante el período de los 30 a los 40 años, mis relaciones amorosas fueron sin el compromiso de la convivencia acababa de divorciarme del que fue mi esposo , en ese tiempo me enfoque en la familia y en l@s poc@s amig@s, fue un período de soledad buscada en un inicio, con el paso de los años se fue convirtiendo en una soledad no deseada, llegué a pensar que nunca más encontraría a otro hombre con quien compartir mis días de manera estable.
    Soy una PAS extrovertida, me encantan las fiestas de pocas personas, el baile, la música, el buen humor, el cine, el teatro y los paseos nocturnos. Estas características mías hacían propicio que sobrepasara 10 años de soledad sin males mayores.
    Hoy entiendo lo que me ha sucedido toda la vida en las diferentes edades y facetas. Recuerdo que siempre busqué la soledad cuando estaba rodeada de muchas personas. También recuerdo que desde niña me enfermaba y sufría dolores de cabeza cuando visitaba los mercados y tiendas, cuando estaba en contacto con muchas personas y cuando tenía que viajar grandes distancias.
    También sentí que las personas que me rodeaban en mayoría eran superficiales en sus pensamientos y actitudes, eso me inhibía de fomentar relaciones más profundas.
    Felizmente a los 40 años contraje matrimonio con un hombre maravilloso, sigo teniendo muy buenas amistades pero hasta antes de saber y estudiar el rasgo PAS sentía que poco a poco me estaba distanciando de todo y tod@s y sufrí lo mismo que tod@s l@s PAS, llegó el momento en que empecé a cuestionarme ¿será que me estoy volviendo una persona antisocial, inadaptada?, sentí que l@s dem@s no me entendían ni yo a ell@s.
    En la misma medida en que he estudiado el rasgo PAS (en los 3 últimos meses he dedicado un promedio de 5 horas diarias 5 días de la semana), toda mi vida ha empezado a tomar sentido, he logrado a gestionar mi inteligencia emocional, he comenzado a entender y relacionarme mejor con las otras personas, mi mundo a espesado a retomar los colores más lindos que recuerdo.
    Se que he sido extensa y el objetivo es transmitirles a mis amig@s PAS de cualquier parte del mundo que es resiso estudiar todo lo relacionado con el rasgo, esta es casi la única vía que tenemos para empezar a tomar el control de nuestras vidas y poderla vivir de manera plena.
    Reciban tod@s un abrazo profundo de esta CUBANA PAS.

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