Encuesta Alta Sensibilidad en niños 4: situaciones sociales

En este artículo miramos la septima pregunta de la encuesta creada por la holandesa Esther Bergsma y adaptada al mundo hispanohablante por la APASE, la asociación de personas con alta sensibilidad de España. La pregunta era: Ante situaciones sociales: ¿cuáles de las siguientes formas de sensibilidad por nuevos estímulos percibe o ha visto en su hijo?

Confieso que es una de las preguntas que más me gustan. Quienes me conocen un poco saben que una de las cosas que suelo repetir bastante es: solamente podemos llegar a conocernos a través de la otra persona. Y esto lo vemos reflejado en las opciones y respuestas de esta pregunta, ya que, ‘situaciones sociales’ implican la relación con otros. Evidentemente, aquí estamos hablando de niños, pero las situaciones que se ponen como opción para contestar son puntos que cada PAS adulto (padre, madre, educador…) conocerá desde su propia experiencia.

Hay varias cosas que me llaman la atención: en primer lugar vemos una afirmación de algo que hablamos en el artículo anterior, esa característica de ‘pause & check’ (parar y evaluar) que es tan típica para las PAS, y tan visible en las PAS de temperamento introvertido. Verás, un 73,9% ha contestado de manera afirmativa a la opción de necesitar tiempo antes de poder conectar con invitados. Está claro, un invitado es alguien ‘nuevo’ que entra en el espacio conocido que es tu casa, y esta entrada conlleva una avalancha de información nueva, información en plan sensorial (género, estatura, ropa, olor, tono de voz…) pero también en cuanto a sutilezas (estado emocional, estado de salud, las energías que trae…) y todos estos estímulos necesitan ser recibidos y gestionados por nuestro peque. Cuánto más joven, más tiempo va a necesitar – no solamente porque todavía le faltan los conceptos y la información necesarios para poder comprender y contextualizar lo que va percibiendo, pero también porque aun no ha adquirido las ‘habilidades’ sociales que –como a muchos adultos- le sirven de herramienta para disimular este proceso de integración de información.

Este punto está relacionado con otro, en el que vemos que un 33% de los niños PAS incluso necesitan tiempo, un rato para reconectar con los abuelos, aunque me imagino que esto no es así en el caso de cuando existe un contacto habitual. A veces resulta difícil comprender por parte de los abuelos que el niño se resiste a ser abrazado y achuchado nada más entrar en casa, o que no salga corriendo hacia ellos para abrazaros de manera espontánea (cómo se suele ver en películas o en la publicidad). Espero que les puede tranquilizar este párrafo, dándose cuenta de que la tardanza en volver a conectar no es por falta de amor ni de respeto, pero que es el resultado de la característica de ‘parar y evaluar’.  Y, ¡atención! Es muy importante no esforzar al niño y permitirle este ratito.

En segundo tema que me llama la atención de esta pregunta, también tiene que ver con algo que ya mencionamos en el artículo anterior, y que aquí se confirma: las dos corrientes de, por un lado, las PAS introvertidas, y las extrovertidas por otro. Vemos que un 70,2% dice sentirse abrumado en grupos grandes, mientras que a un 26% les encanta ser centro de atención, aunque esto les agota. Según Elaine Aron un 70% de las personas con alta sensibilidad (o sensibilidad de procesamiento sensorial- SPS) es introvertido, mientras que el restante 30% es extrovertido. Es evidente que estos porcentajes son una aproximación, pero coinciden perfectamente con el hecho de que para una PAS con un carácter introvertido (a veces hasta confundido con la timidez) los grandes grupos son abrumadores porque el exceso de información que le irá saturando muy rápidamente, mientras que la PAS extrovertida se suele sentir muy bien en grandes grupos, y mejor todavía si ella es el centro de la atención (muchas PAS extrovertidas tienen una gran capacidad de líderazgo, y muchas veces también son buscadores de sensaciones), pero a la larga también se satura: se satura más intensamente que las introvertida y generalmente necesita más tiempo para volver a calmarse. No sé si es cierto, pero tengo la sensación de que puede ser porque la PAS extrovertida también ‘emite su energía’ aparte de recibir mucha información (su atención está enfocada en sí misma como también en su entorno), mientras que la PAS introvertida no suele ‘emitir’ sino que solamente recibe (su atención está únicamente enfocada en el entorno).

Solamente un 56% dice sentirse molesto al ser observado mientras que realiza un trabajo. El porcentaje puede sorprender ya que, en realidad, tendría que ser cerca de un 70% para coincidir con el porcentaje de las PAS introvertidas. Ahora sí es verdad que solamente puedes sentirte mal al ser observado si tienes consciencia de ti mismo, cuando te hayas dado cuenta de que eres un ser separado de los otros seres y que eres diferente y único, lo cual es algo que los más pequeños todavía no hacen ya que se ven como formando parte del gran todo: 38% de los niños retratados en nuestra encuesta tiene menos de cuatro años, y es alrededor de los tres años que el niño empieza a darse cuenta de que él o ella es una individualidad distinta.

De la misma manera pasa que un niño muy pequeño, un bebé que todavía no se identifica con su ‘yo’, no ve ningún problema en el hecho de que sea el centro de la atención, mientras que el niño, a partir de que empieza a decirse ‘yo’, y haya despertado en él la realización de que es un ser separado, de repente puede sentirse muy incómodo cuando toda la atención se centra en él (45,2%). A lo mejor has escuchado alguna vez frases tipo: ‘Y de repente mi hija se ha vuelto tímida’ – pues, tiene que ver con esto, con el despertar del ‘yo’.

Volvemos a los cuatro pilares, en este caso a la ‘S’ de ‘sutilezas‘. 37,7% de los niños tiene, según sus educadores, la capacidad de detectar un comportamiento falso. Creo que, para no dañar la intuición del pequeño personaje, es importante respetar estas observaciones y no ningunearlas.

La autoestima es un tema de peso para muchas personas con alta sensibilidad, y una buena y sana autoestima se fomenta en la infancia. Cuando leo que un 25% de los niños se siente incómodo al recibir atención positiva, creo que esto va para niños a partir de unos cinco, seis años, conscientes ya de su forma de ser un poco diferente, niños que han recibido críticas y juicios negativos por su comportamiento distinto, sintiéndose cada vez más incómodos por ser como son, o sea, cuya autoestima empieza a sufrir y que se ven defectuosos. ¿Cómo vas a recibir un piropo o un cumplido si otros (o los mismos) en otros momentos te critican por ser sensible, por ser un bonacho, por llorar, por saturarte y tener rabietas, etcétera, y que tu auto-imagen corresponde a la idea de ser un niño defectuoso? Pues, estos piropos o críticas positivas te creerán mucha confusión interior y la sensación de no saber cómo interpretar el mensaje.

Hasta aquí la preguntas relacionadas con situaciones sociales. En el siguiente artículo miraremos el primer pilar de los cuatro que determinas el rasgo de la alta sensibilidad: el pilar del procesamiento profundo.

Artículos relacionados:

Photo by Muhammad Hardiansyah on Unsplash

4 Commentarios

  • by Eva G., post on | Contestar

    ¡Hola! Leyendo éste post he encontrado muchas, bastantes similitudes diría yo en la forma de ser de mi hijo de 11 años. Mi pregunta sería ¿Hay algunos tips genéricos para poder aconsejar o guiar con éstas edades ya preadolecentes? Gracias de antemano.

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Hola Eva, gracias por tu pregunta. Te aconsejo el libro de la Dra. Elaine Aron, ‘El don de la alta sensibilidad en la infancia’ de la ed. Urano. Es un tema complejo, y aparte de decirte quitar todos los estresores, de no castigar sino hablar, de educar con apego, no te puedo decir más así en un solo párrafo. Tu hijo puede ser PAS, o no, ya que ser sensible en si no es suficiente para cualificar como ‘altamente sensible’. En el artículo viene un enlace al test para niños con alta sensibilidad, y también puedes investigar sobre ‘los cuatro pilares’. Un abrazo.

  • by Marcela, post on | Contestar

    Respecto a la autoestima que se ve afectada en niños que han recibido críticas y juicios negativos por su comportamiento por llorar o tener rabietas, etc. ¿Cómo puedo manejar esta situación? ya que se ha visto que si no se corrige el comportamiento no adecuado en la niñez, desemboca en el «Sindrome del Emperador» provocando dificultad en las relaciones interpersonales entre adultos y por tanto frustración.

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Hola Marcela, Gracias por comentar. Creo que es importante comprender que un niño no tiene rabieta por gusto. Lo está pasando muy mal. Conviene no castigar al niño, ni a su comportamiento. Máximo sería algo como: ‘Te veo muy enfadado. Cuando te hayas calmado, lo hablamos’. Quedarte a su lado, si puedes. Es importante que el niño no sienta que hayas dejado de quererle; nuestros niños siempre han de sentirse queridos y amparados, no solamente cuando se comportan como a nosotros mejor nos convenga. Eso sí, una vez que se haya calmado habrá que tener esa comversación en la que te puede contar lo que le indigno. Es entonces que tu, sin juzgarle, le puedes explicar el motivo de tu ‘no’, o lo que tengas que explicar. Si el niño es PAS te coprenderá en seguida. Animo! Un abrazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.