La alta sensibilidad y el suicidio

He dudado mucho sobre escribir este artículo o no. Es un tema tan delicado como que es un tabú. Es un tema que asusta y que, generalmente, no atrevemos mirarlo a los ojos. Sobre la muerte no se habla cuando, justamente, conviene hablar sobre ella. En los últimos días e, incluso en el mismo día de hoy, me llegaron muchas señales de que sí, el momento para plasmar lo que siento y lo que pienso sobre este asunto difícil, ha llegado. Espero que no me lo toméis a mal.

Empiezo con el día de hoy. El 12 de septiembre es el cumpleaños de mi hermano que, en un fatídico momento del año 1999, decidió quitarse la vida. Nadie en su entorno estaba preparado, nadie lo veía venir y todos estábamos en shock. Luego, en retrospectiva, todas las señales estaban allí. Unos años más tarde, una de las hijas de mi mejor amigo se cortó las venas. Y unos cuantos años más tarde un otro familiar mío hizo un intento que, menos mal, fracasó. Hace unos días me enteré de un intento fracasado de una mujer que conozco bien, pero con quien no tengo mucho contacto. Los cuatro son PAS. Mi padre, otro PAS, se despidió de la vida mediante la eutanasia, otra forma de suicidarse. Escribo este artículo para ellos, y para los miles y miles que se fueron para no volver y para los miles y miles cuyo intento se quedó allí, en un intento.

Sigo con momentos de la semana pasada. En uno de los ‘círculos de lectores’ que llevo, y en los cuales leemos el gran libro de la Dra. Elaine Aron, tocó el capítulo ocho, que empieza con un relato sobre un suicidio. Fue una sesión muy conmovida. Una de las participantes comentó que justamente era ‘la semana del suicidio’, algo que no sabía, y el día siguiente una amiga me invita a asistir a un coloquio dedicado a la tragedia alrededor de esta manera de despedirse de la vida.

No, no existe una relación directa entre ser una persona con alta sensibilidad y el suicidio, claro que no. La gran, gran mayoría de las PAS nunca llega a plantearse acabar con la vida, y menos mal. Tampoco existe una relación directa entre el rasgo y la depresión, aunque sabemos que muchas PAS llegan a enfermar de la depresión como consecuencia de llevar un estilo de vida que exige más de sus fuerzas de las que tienen, por tener trabajos que les agotan, por estar en relaciones que no son sanas para ellas, por haber pasado por una infancia difícil o traumática, por sufrir bullying o, como vemos especialmente en los últimos meses, por perder el contacto social y sufrir de una profunda soledad, y por el miedo que sienten causado por las amenazas que les llegan a través de los mensajes trasmitidos por los medios y posiblemente también por aquello que está pasando en su entorno. El aislamiento ha hecho estragos.

En España, cada día, hay DIEZ personas que logran quitarse la vida. La amiga que me invitó para el coloquio, Sabina Pons, lo expresa así: “El suicidio no interesa, no deja dinero, no lucra a las farmacéuticas, no ocupa las agendas políticas. Es lógico: tendrían que cuestionar este paradigma que nos enferma, esta sociedad disfuncional basada en la productividad, la competencia, los protocolos, la agresividad, la etiqueta, el juicio. Una sociedad que endilga estrellas amarillas: “fracaso escolar”, “parado”, “solterona”,  “maricón”, “vieja”, “nini”, “gorda”. Las personas que se suicidan (hay 40 tentativas al día en España) no quieren morir, simplemente no pueden, no tienen fuerzas para seguir viviendo.”

Las PAS somos emocionales e intensas. A muchas les cuesta mantenerse en una sociedad que escasamente o en absoluto refleja sus necesidades y sus valores. Tenemos muchas cualidades muy positivas, y muchas de nosotras, por nuestros valores filosóficas y/o religiosos sabemos trascender los momentos duros que la vida nos presenta, no nos sentimos dolidas o agredidas por los juicios ajenos y no nos hundimos ante la gran falta de compasión que vamos notando en muchos ámbitos de la existencia. Cuanto más mayor, más fácil solemos tenerlo gracias a lo que nos ha enseñado la vida; los más vulnerables son aquellos (PAS y no) de tierna edad.

Si has estudiado las características del rasgo, sabes que una de las facetas que nos marcan es aquella que Elaine Aron llama ‘pause & check’, o bien, antes de lanzarte de hacer algo, párate, observa, valora y piensa. Visto desde esa perspectiva, las PAS no son muy propensas a quitarse la vida. Serán muy conscientes de las consecuencias del acto, reflexionarán mucho sobre el consecuente dolor de su gente cercana y sobre las implicaciones de su abrupto despido. Ahora, también tenemos esa otra faceta de la intensa y profunda emocionalidad. Poco me cuesta imaginarme un estado de tremenda desesperación, un estado en que alguien se ve envuelto en una pegajosa nube de pesada negrura que agota tanto que no deja energía como para sopesar las consecuencias del único acto que le queda para escaparse de esta losa que le sofoca. En este sentido entiendo que una PAS decide terminar con su vida.

No tengo consejos, no tengo soluciones. Básicamente no tengo nada más que añadir, al no ser que creo que entre todos deberíamos estar más atentos y más despiertos hacia nuestros familiares, amigos, alumnos, vecinos. Las PAS sabemos escuchar bien, pero no siempre lo hacemos. Igual tendríamos que poner más atención allí. La verdadera pandemia es la del suicidio; tratémosla echando luz, amor y compasión. No juzguemos, acojamos. Hablemos del tema para hacerlo cada vez más visible y menos tabú. Las victimas –PAS o– se lo merecen, y a aquellos en cuyo foro interior se están gestando planes marcados por la desesperación, les puede salvar la vida. No permitamos que el impuesto aislamiento y distanciamiento social nos robe de abrazos, de cercanía y de besos. Gracias.

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imagen: Austin Ban on Usplash

12 Commentarios

  • by Andreu, post on | Contestar

    Buenos días, Karina.
    Gracias, por tu Sensibilidad, Fortaleza y Delicadeza, en como has afrontado este artículo, que es realmente muy interesante.

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Hola Andreu, y también gracias a ti por tu feedback. Un abrazo.

  • by Carmen, post on | Contestar

    Muchas gracias por escribir sobre este tema, tan olvidado por una sociedad que aparta y hace invisibles a quienes no son capaces de seguir el ritmo impuesto .
    Quizás la facilidad de escucha y capacidad de percibir de los PAS, pueda ayudar a quienes se encuentran en esta situación.
    Un abrazo y gracias por todo lo que escribes y compartes.

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Gracias a ti, Carmen, por tu feedback. Creo que las PAS podemos hacer mucho para apoyarnos dentro del colectivo, pero también para apoyar a otros que no tienen el rasgo. En todos los ámbitos hay gente vulnerable, ¿verdad? Un abrazo.

  • by Puri, post on | Contestar

    Hola Karina te acompaño en ese dolor. No existen palabras para reconfortar esas perdidas, pero como tú dices si que hay algo que podemos hacer y es sacarlo a la luz. Te mando un reconfortante abrazo

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Hola Puri, gracias por tu mensaje. Gracias, también, por tus palabras. En mi caso ya pasaron muchos, muchos años y ya no hay dolor en absoluto. Es más, los noto cerca, que es mucho mejor. Tengo una postura bastante filosófica ante la muerte y esto ayuda. Pero entiendo que para mucha gente, y especialmente en el ámbito de la alta sensibilidad, es algo muy difícil de tragar. Lo que lo hace más difícil de lo necesario, es ese tabú, la vergüenza y la culpa. Allí tenemos que echar luz, luz a raudales. Un fuerte abrazo.

  • by Ángeles Baena, post on | Contestar

    8 intentos de suicidio hizo mi padre, desde beber lejía a cortarse la yugular. Mal sabor de boca deja tanto sufrimiento. Demasiadas muertes este último año en las vías del tren del Maresme de los que no se hablan, no salen en los periódicos, no hay suficientes médicos psiquiatras, ni psicólogos, que por otro lado salen muy caros si los tienes que contratar. Debería no ser un tema tabú, debería haber más higiene mental, más conciencia y más ayuda y gestión por parte del estado. Hago no funciona cuando hay más muertes por suicidio en España que por accidentes de tráfico.
    Saludos y agradecida de que saques este tema.

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Oh, Ángeles, me has dejado sin aliento. Ese sufrimiento no tiene nombre. Tu padre, y de esa manera. Te mando un muy, muy fuerte abrazo y espero poder dártelo en persona algún día. Y, sí, las vías de tren. Un drama. Hace mucho leí sobre el trauma de los conductores. Hay muchas cosas que no funcionan, ni aquí ni en muchos otros países. Creo que este artículo va a tener una segunda parte. Otro abrazo.

  • by Eva, post on | Contestar

    Hola, Karina:
    Muy conmovedor y triste, este tema.
    Siento mucho lo de tus seres queridos.
    Habría que dar más visibilidad y tratar con «normalidad», cariño y respeto estos «asuntos» como el suicidio, las imperfecciones físicas, las anomalías en general y darnos cuenta que todos, somos unos «perfectos imperfectos» (como cantaba Pau Donés).
    Falta amor.
    Karina, sigue ayudándonos, como siempre.
    Muchas gracias.
    Un abrazo de Eva

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Gracias, estimada Eva, por tu bello mensaje. Entre todos conseguiremos que este tema pasa de ser tabú a ser un tema más. Echándole luz y amor, creo que podemos evitar que personas sucumben bajo el peso de su dolor. Un fuerte abrazo.

  • by Carlos, post on | Contestar

    Mi esposa, la madre de mis dos hijas se suicidó a los 39 años. Deprimida por «fracaso» de un negocio familiar. De ascendencia judia. Fue al siquiatra un año antes y se recuperó. Tomó medicamentos q le ayudaron mucho, pero los dejó sin control de su médico. Alli tuvo una recaida y se fué. Era una mujer bastante activa, inteligente, completa, util, de soluciones. Ante el fracaso económico, del q no era responsable, decidió dejarnos y desaparecer. Nunca la he juzgado. Aprendimos a vivir los tres. Mis hijas y yo. Muy, muy duro …!!! Pero se pudo…!!!
    Ella elijió partir. Pensó q asi se liberaba de esa situación. Fue su elección. Yo nunca lo imaginé..!!!
    Creo q sí sirve una buena ayuda profesional, pero la persona tiene q desear sanar. Salir de allí. Gracias. Un abrazo para todos.
    PD. Me volví a casar. Mis hijas son profesionales; alegres, y han tenido buena ayuda sicológica desde niñas y aún hoy adultas.

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Buenos días, Carlos,
      Muchas gracias por compartir vuestra historia. Me alegro mucho de que tu y tus hijas habéis rehecho vuestra vida y que habéis superado esa experiencia traumática. Un abrazo para toda la familia.

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