La Persona Altamente Sensible de anfitrión/a

El newsletter de este mes tiene como tema los límites personales. Seguro que te gusta recibir invitados en casa, pero a pesar de esto, a veces lo pasamos mal y llegamos a agobiarnos.
Pero antes de abordar este tema, me gustaría compartir con vosotros algunas novedades…
Novedades:
Hace una semana, mi libro La Alta Sensibilidad, vivir desde el corazónfinalmente vio la luz. El hecho que se está vendiendo bien desde el primer momento me llena de emoción.
En cuanto al contenido os puede decir que es sobre todo un libro práctico. Contiene mucha información sobre la alta sensibilidad, sobre el rasgo en sí, sobre la manera en que el PAS se relaciona con el mundo, y habla sobre las diferentes cosas que puedes hacer para transformar las molestias en actitudes positivas, sintiéndote más fuerte, más equilibrado y más en control de tu propia vida.
Como podéis ver, está disponible no solamente en versión de papel, sino también puedes comprarte la versión en e-book: la bajas y la puedes leer directamente en la pantalla de tu ordenador o desde tu tablet o teléfono, o lo puedes imprimir tu mismo. Es el formato ideal para aquellos que vivís en los países de Sud-América.
Se puede comprar vía la Web, pero si vives en Mallorca, lo podrás conseguir sin pagar portes. Mándame un correo si estás interesad@ en ésta opción.
La publicación del libro era un buen momento para renovar mi Web, que ahora tiene un aspecto fresco y atractivo, sin perder su toque de sensibilidad, y, igual que antes, con la posibilidad de hacer el test para averiguar hasta qué punto te puedes llamar “altamente sensible”. Te invito echar un vistazo y me encantaría recibir tus comentarios.
La Persona Altamente Sensible de anfitrión/a
En Europa, pero también en otras partes del mundo, es la época de las vacaciones. Con suerte vamos a algún sitio bonito para descansar y podemos cargar las pilas. Una de las posibilidades es que vamos a visitar algún familiar o amig@ para pasar unos días, pero de la misma manera puede pasar que nos encontramos en el lado recipiente de estas visitas y nos toca el papel de antiftrión/a.
Foto: Josh van Dyke

De hecho, este papel les ha tocado a varios de mis clientes, le tocó a una muy buena amiga, y también me tocó a mí. Empecé a darme cuenta de la importancia de este “tema” cuando recibí un correo de una clienta pidiéndome consejos porque se vio realmente desbordada con una situación que no podía controlar: la visita de unos familiares de su marido –adolescentes inclusive-, un piso pequeño y ni un solo momento para ella sola. La consecuencia: máxima irritabilidad, intolerancia, sobre-saturación, impotencia y por última un fuerte sentido de culpabilidad.

Mientras me pintaba un poco su panorama, me veía a mi misma ya que yo también tenía gente en casa, y también había adolescentes. Soy PAS como vosotros, y no me considero ninguna santa: también tengo mis momentos.
Poco después me llamó una amiga (PAS) quejándose de su pareja quien había invitado a un amigo para pasar unos días, −“una semanita”−, quedándose luego una semana más porque “se lo estaba pasando tan bien”. Mi amiga no encontró el valor necesario para decirle a su pareja con la firmeza necesaria que a ella le había bastado “la semanita” inicial del amigo y que añoraba la tranquilidad. No era capaz de decírselo porque se sentía egoísta, como si le supiese mal que su pareja tenía un amigo de visita. ¡Claro que se alegraba para su pareja!, pero no obstante se sentía muy agobiada. Y culpable.
¿Qué nos pasa a l@s PAS? ¿Somos anti-sociales, intolerantes y antipáticos? No. No lo somos. (Evidentemente puede haber excepciones). A la gran mayoría nos gusta recibir gente en casa y compartir. Lo que pasa es que solemos tener un problema con nuestros límites personales o interiores.
Como bien sabemos, los PAS nos saturamos relativamente rápido. Nuestros sentidos lo absorben todo y necesitamos más tiempo que la persona No-PAS (la gran mayoría) para asimilar y encauzar toda la información recibida. Necesitamos tiempo a solas, o por lo menos tiempo y tranquilidad para nosotros mismos. Con invitados en casa esto no siempre es posible.
Si a esto añadimos características PAS como la tendencia al perfeccionismo (orden en casa, ser el/la anfitrión@ perfect@, las comidas perfectas y generalmente complejas, ser amable y procurar que al invitado no le falta absolutamente de nada), nuestro deseo −hasta necesidad­− de servir a la persona que tenemos delante y la tendencia que tenemos de ponernos en el último lugar, comprenderéis que pueden surgir problemas. La convivencia en si ya es difícil y requiere todo un aprendizaje, pero una convivencia con personas que vienen de vacaciones a tu casa mientras que tú (a lo mejor) trabajas y no puedes disponer de tiempo libre (para desconectar) iguala a estrés. Es el estrés que da fruto a la irritabilidad. Cuanto más estresado estás, más te irritas y más te agobias. Más te cuesta poner buena cara y disfrutar de la compañía de los invitados.
¿Qué puedes hacer para evitar ese malestar?
Para empezar es muy necesario establecer para ti mismo cuáles son tus necesidades absolutas −tus requerimientos­− para estar bien y evitar el estrés, o sea, ¿cuáles son tus límites interiores? Puedes pensar en cosas como: dormir ocho horas, desayunar a solas, meditar media hora al día, cuidar tus plantas, ir al fitness, no tomar alcohol, etcétera. Son todas las cosas que contribuyen a tu equilibrio interior. La vida te ha enseñado que, si no observas estas cosas, te pones nervioso y estresado.
La dificultad es mantener estos requerimientos cuando hay visitas en casa. Conviene, pues, explicarle desde el principio a tus invitados que necesitas hacer A,B y/o C. Si lo haces al principio, lo podrás hacer con toda la amabilidad y sin poner mala cara. Si quieres algo −tiempo, espacio− pídelo. No vale reprochar a tus invitados algo que no has aclarado desde el principio. «¿No ven que necesito tiempo para meditar?» te colocas en el papel de víctimay crea mal ambiente. ¿Por qué? Porqué de hecho no lo ven si tu no se lo dices. Tan simple.
Mantener tus límites
Mantener tus límites de una manera pro-activa implica que expresas con claridad y exactitud cuáles son tus necesidades: Cada mañana necesitas media hora de tranquilidad en casa para meditar, de 7 hasta las 7.30. Necesitas que te ayudan poner y recoger la mesa; tres veces al día. Necesitas que te saquen el perro a mediodía, necesitas que respeten tu hora de dormir entresemana, que es a las 11. Etcétera. Mucho mejor de presentar tus invitados con este tipo de mensaje al principiode su estancia, qué más adelante, cuando ya estarás mal y te costará decirlo con amabilidad. No olvidas de preguntar a la visita si está dispuesta a respetar tus deseos, o si, a lo mejor, hay algo que les impida de honrarlos. Si, por ejemplo, algún día por el motivo que sea, no tienen la oportunidad de sacar el perro, lo sabrás y podrás buscar otra solución, sin la necesidad de ponerte de mal humor o de enfadarte.
Es bonito tener invitados. Es enriquecedor en muchos sentidos. Sin embargo, para que disfrutes de la compañía temporal de la visita de tus familiares o de tus amigos y para que los invitados disfruten de tu hospitalidad, es imprescindible conocer, establecer y mantener tus límites.
¡Os deseo muy buenas vacaciones!

9 Commentarios

  • by Anónimo, post on | Contestar

    Qué editorial lo publica? Buen blog. slds. Carlos.

  • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

    Hola Carlos,

    Lo publico yo. Lo puedes conseguir desde mi web: personasaltamentesensibles.com, entrando en "tienda".

    Si vives en Palma, de momento lo consigues en la herboristería del Carrefour (general Riera).

    Gracias por tu interés,

    Un abrazo, Karina

  • by Anónimo, post on | Contestar

    Felicitaciones (!Enhorabuena!) Karina!
    Me encanta tu blog, tu trabajo y seguro me vá encantar el libro! Muy valioso tu trabajo!
    Exitos!
    Thamy Sales

  • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

    Hola Thamy! Gracias!

  • by shana, post on | Contestar

    Hola, acabo de leer el artículo y me siento totalmente identificada pero…por qué nos pasan esas cosas? Yo no quiero sentirme así porque la que lo sufro soy yo. Por otra parte me complace ver que no es a mí sola a la que le pasa esto….y quizás me ayude a comprender estas rarezas que tengo….que claro, nadie sabe, porque el arte del disimulo es grande, pero lo paso mal porque no entiendo porque me molestan las pequeñas cosas, y te sientes el bicho raro porque cuando lo expresas en voz alta…realmente parecen tonterías.

  • by shana, post on | Contestar

    El libro que has escrito está en formato e-book?

  • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

    Hola Shana,
    Sí, el libro se vende también en formato eBook (pdf). Pesa 1 Giga, o sea, posiblemente no lo podrás bajar en el móvil…
    Lo compras aquí: https://personasaltamentesensibles.com/pricing-tables/
    Luego contestaré tus otras preguntas, vale?
    Un abrazo, Karina

  • by Luisa Viecente, post on | Contestar

    Yo siempre me habia definido entre mis mejores amigos, como una pieza que no encajaba en el puzle. Me gusta mucho la gente, hacer encuentros en mi casa con amigos, prepararles una bonita cena no escatimando en detalles ni en tiempo para que todo sea perfecto y se encuentren felices, pero también me gusta la soledad, la reflexión, leer, analizar los tiempos que vivimos…y sobre todo ESCRIBIR. Lo hago desde muy pequeña y es la válvula que me ha salvado de no volverme loca al ver las diferencias que marcan mi personalidad con respecto al resto de personas. Tu artículo ha sido un bálsamo para mí. Compraré tu libro hoy mismo, vivo en Barcelona. Gracias de corazón.

  • by Laura, post on | Contestar

    Hola yo también soy pas y me siento 100%identificada y si…lo.pasamos mal ojalá conociese mas gente como yo si ahí alguien por madrid …q me escriba l.lopez.escribano15@gmail.com
    Un saludo y comprare tu libro
    Gracias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.