La Persona Altamente Sensible en la época de fiestas: dar y recibir

Lo que para unos no representa ningún problema –regalar un objeto, tiempo o atención y, de la misma manera, recibir un regalo material, el hecho de ver que los demás nos dedican su tiempo o nos halagan con algún cumplido-, a otros, no solamente es algo que les cuesta, sino que además les puede suponer un auténtico problema. Me explico…

Una de las características del rasgo de la alta sensibilidad es el ser enormemente generoso, una generosidad -en algunos casos- sin límites. Esto es, por ejemplo, el caso de Lisa, una mujer PAS que es todo corazón. Ella da, da y da. Es tan sumamente consciente del sufrimiento ajeno, que más de una vez ha dado no solamente su tiempo y su cariño, sino sus ahorros e incluso su último sueldo para que otra mujer pueda vivir decentemente en un pisito con comida, calefacción y ropa. Y Lisa se quedó con la cuenta vacía, sin dinero para pagar la luz y el gas y en cuanto a la comida, bueno, en la despensa todavía quedaba algo. Y como Lisa es así, no piensa en si misma sino siempre en los demás, mucha gente la conoce por su bondad y acude a ella para pedir, pedir lo que sea. Ahora Lisa no puede más. Tiene deudas y está agotada. Y, además, está decepcionada.
 
“Siempre vienen a mí, saben que doy. Me utilizan. Se presentan como amigos, pero no lo son, porque se enfadan cuando no doy todo lo que piden -solo porque no tengo más y no porque no puedo dar- y se portan fatal. No sabes cómo me hablan y me acusan. Claro, me enfado con ellos, pero luego lo olvido todo y, cuando vuelven a pedirme algo unos meses después, vuelvo a dar”. Lisa está mal. No tiene más fuerzas y sabe que tiene que hacer algo. “Tengo que hacer limpieza en mi vida: necesito separar los verdaderos amigos de los falsos amigos y tengo que tener presente siempre quiénes están en la lista de los malos, en lugar de olvidarme de sus insultos o de su manera de aprovecharse de mi…”
 
Lisa da todo lo que tiene y más, y le cuesta recibir; lo sé, porque también la conozco fuera de las sesiones de coaching. Le cuesta incluso aceptar que la invites a comer: te acompaña pero no pide nada, alegando que come muy poco y no tiene hambre. Y puede ser verdad, porque está muy delgada, pero como entiendo su forma de ser, lo que siente y su forma de actuar, estoy convencida de que el hecho de que no acepte mi invitación no tiene nada que ver con si tiene hambre o no.
 
Hablando sobre su decepción y la necesidad de borrar a la gente mala de su vida, Lisa se dio cuenta que tiene la autoestima por los suelos. Se siente utilizada, pero solamente se siente así ahora, ya que antes, cuando tenía para dar, se sentía útil: “Me gusta ayudar, siempre me ha gustado. Y no se puede dejar a una mujer que necesita ayuda sin techo y sin comida”, dice. “Hay que ser solidaria“. ¿Y quién le ayuda a ella? Ella no pide ayuda, pero su mensaje está claro, ahora es ella quien necesita ayuda. Pero no lo dice. No es capaz de decirlo.
 
Quien tiene la autoestima baja piensa -inconscientemente o no- que no merece nada. La tendencia es la de ver a todos como mejores de uno mismo. ¿Por qué Lisa no es capaz de ver que ella también merece una casa, calor, comida y ropa? ¿Por qué cree que otra mujer lo necesita más que ella y, como consecuencia, le regala todo lo que tiene y se queda casi sin nada? Le ha costado aceptar que necesita trabajar su autoestima: se merece todo y más. Y, sí, siempre está bien compartir, pero con un límite. También le ha costado  ver que no puede culpar a la gente que le viene a pedir; ella les ha enseñado que es una fuente -casi- inagotable de dar, dar y dar, siendo este el mensaje que ha dado al mundo… ¡Es lógico que la gente acuda a ella! Quizá no es tan lógico que se enfaden cuando no tiene para dar, pero, en el fondo, ella no les puede culpar de eso.
 
La mayoría de las PAS tienen la autoestima bastante baja. Para alguien que tiene una imagen pobre de sí mismo, es más fácil dar que recibir, siendo Lisa un ejemplo extremo de esto. Si te reconoces en esta característica, en el hecho de que te es mucho más fácil dar que recibir, puedes hacerte varias preguntas:
  • En una escala de uno a diez, ¿dónde está tu autoestima?
  • ¿Por qué te es más fácil dar (más de lo que te puedes permitir)? ¿Cuál es, para ti, el “premio” emocional del acto de dar? ¿Tiene que ver algo con agradar? ¿Con el hecho de que te cueste decir “no”? Si crees que la otra persona lo merece más que tú, ¿En qué te basas?
  • Si alguien te quiere dar algo (un cumplido, una invitación, un regalo, su tiempo…) ¿qué sientes? ¿Por qué sientes lo que sientes?
  • Si siempre das y das, y ha llegado el momento en que tú necesitas algo, pero nadie se ofrece a ayudarte, ¿te sientes decepcionado? ¿Te sientes “víctima” y acusas a todos aquellos a quienes habías ayudado? (“Con todo que yo siempre he dado, ayudado, ofrecido…”).
  • Si te sientes víctima, traicionada y decepcionada, ¿eres capaz de darte cuenta de que tu estado es causado no tanto por la “culpa” que crees que tienen los demás, sino por el hecho de que tú mismo eres responsable de tu situación porque nunca has puesto límites y nunca has dicho de una forma clara que necesitas ayuda? ¿Ves claro que nadie te ayuda porque no pides ayuda? (“Necesito que me dejes un paquete de arroz”, “Necesito que me prestes diez euros para ir a comprar lo mínimo – te lo devuelvo el mes que viene”, etcétera.
Espero de todo corazón que Lisa, a la que valoro mucho, sea capaz de darse cuenta que no solo vale un montón, sino que debe aprender a cuidarse como se merece y poner límites a su generosidad. Cuidarse a uno mismo no es egoísmo. Hasta en los aviones nos enseñan que, en caso de que se perdiera la presión en la cabina, primero tenemos que colocarnos la máscara de oxígeno a nosotros mismos, para luego ayudar a los demás. El mensaje está claro: solamente si tú estás bien puedes ayudar adecuadamente a los demás.
 
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10 Commentarios

  • by Laura Calvo, post on | Contestar

    Gracias por este artículo y otros tantos que sirven para ir conociendonos a nosotros mismos.
    Pero hay algo de lo que no he logrado leer nada aún y sobre lo que creo que sería necesario hablar de "PAS a PAS", jeje.
    Es de la imagen personal física , estoy en algún foro de pas en facebook y veo la imagen de las personas que comentan y lo hacen como si fueran horribles por fuera y no es asi. Yo lo llamo anorexia de Belleza que yo misma creo tener. Y eso tiene que ver con los cumplidos y con la autoestima, pero no solo por dentro si no por fuera.
    La verdad es que aceptar la imagen de uno mismo, aceptar las fotos en las que apareces, sentir que tu imagen se corresponde con tu persona, es un punto a trabajar a veces muy duro y que en mi opinion la PAS lo tenemos mas difícil que la mayoría…
    Podrias a portarnos algo en este campo. Vivimos en un mundo de imagen exterior y si bien el interior es lo mas importante al menos para mi. Cerrar los ojos y no acordarte de tu rostro o verte de una manera distorsionada en un espejo es un punto muy difícil de trabajar.
    Mil besos y gracias si lo lees; y gracias por tu blog.;)

  • by walter torres caceres, post on | Contestar

    EXCELENTE, GRACIAS POR EL APORTE.

  • by Beatriz Rodríguez, post on | Contestar

    Me gusto el artículo, pues me sentí identificada, muchas gracias.

    Betina

  • by Anónimo, post on | Contestar

    Hola gente, me ha gustado la lectura, es conocerse un poco más, entender del porqué de algunas acciones que al terminar el día no es tan satisfactorio y que podemos hacer para que nuestros dones también nos hagan el día.

  • by Paco Abalos, post on | Contestar

    La baja autoestima puede ser un gran problema, capaz de arruinar vidas.
    Gracias Karina. La historia de Lisa es realmente conmovedora. Creo que ella nos ha dado una lección a todos con su actitud y a su vez la vida le ha dado una lección a ella. Espero que la aprenda. Como dice el refranero: La caridad bien entendida empieza por uno mismo. Y en el término medio está la virtud.
    Personalmente creo que ha ido demasiado lejos. En contra de ciertos comentarios "buenistas" que circulan por ahí, ni la vida ni la gente te devuelven siempre lo que les das. A veces es al revés y haciendo el bien no encuentras más que reveses y problemas. No nos engañemos, el mundo y la gente están muy viciados y la "ley natural" muy contaminada. La generosidad casa mal con el egoísmo. Lisa es una evidencia. No obstante creo que el camino de generosidad de Lisa, bien aplicado, es el correcto. Espero y deseo que su bondad sea compensada en esta u otra vida. Y que el amor que profesa a los demás lo aplique también, y antes, a sí misma. Con personas así este mundo sería muy diferente.

  • by Cristian Sabau, post on | Contestar

    Muy interesante…

  • by Cristian Sabau, post on | Contestar

    Muy interesante…

  • by Elvira, post on | Contestar

    Excelente artículo, Karina. Reflexionando sobre las preguntas que planteas me he dado cuenta de que prefiero dar que recibir porque no quiero deberle nada a nadie. Esto conecta directamente con heridas del pasado y el miedo a creer que cuento con personas y después encontrarme sin ese apoyo. Quizá la solución sería aprender a confiar y, como bien dices, poner límites para no descuidar nuestro autocuidado. Muchas gracias por todos los recursos que nos ofreces.

  • by Sarah, post on | Contestar

    Es verdad. Siempre he trabajado cuidando ninos o enfermos….pero nunca ahorre para mi….volteo a verme y traigo los zapatos rotos….cuando vendia comida la regalaba a los necesitados…obvio fracaso el negocio…hoy estoy en cama con depresion…si voy al psicologo….pero me doy cuenta que no quiero molestarlo con mis actitudes y no hablo de lo mal que verdaderamente me siento…ademas me siento mal que desde que no trabajo no me cobra,..y esto me intranquiliza. Tampoco acepto bien que me inviten a comer porque me da pena que me vean comer…como con malos modales, sufro en las citas…ademas el ruido y todo me agobia.

  • by Anónimo, post on | Contestar

    Hola, soy una madrileña de 47 años, me siento identificada con todo lo que aqui se dice sobre ser muy sensible…he dejado a todos mis antiguos amigos porque no me sentia feliz ni identificada con ellos (discotecas, juerga, rudeza, ruidos…temas para mi intrascendentes…)
    Me encantaría conocer gente pas como yo , que les guste temas como : ley de la atraccion, espiritualidad, naturaleza, cine, ambientes tranquilos, senderismo…. de entre 40 y 55 años. por supuesto,personas sensibles, respetuosas, alegres, positivas…! Gracias! Si resuena con vosotros, podeis escribirme diciendome un poco que buscais a : silker588@gmail.com Un beso!

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