La Persona Altamente Sensible y su espacio en la relación sentimental

 

En el artículo del mes pasado os he hablado sobre la necesidad del PAS de guardar su propio espacio. A cada persona altamente sensible le conviene poder recurrir a un cierto tiempo para él solo, para estar consigo mismo.
 
Los PAS tienen la tendencia de siempre estar dispuesto a ayudar al prójimo –pareja, familiar, amigo, colega o vecino– olvidándose de sí mismo. Si la persona altamente sensible no puede estar al servicio del otro, y esto va especialmente en el caso de la pareja o de los hijos, existe la posibilidad que el PAS se siente culpable por no hacer todo lo posible para contribuir a la felicidad de un ser querido.
 
“¿Qué puedo hacer para ponerme a mi misma en primer lugar sin sentirme culpable?” era la pregunta de Laura, cuando me llamo para tener unas sesiones de coaching. “No te puedes imaginar la inmensa necesidad que siento para estar sola de vez en cuando, para retirarme durante cierto tiempo, para no estar disponible. Siempre hay gente en casa, siempre hay cosas para hacer. A veces quiero gritar y siento que, si no consigo ese tiempo para mi, acabaré loca”. Y sigue: “No soy capaz de decir no. Pero tengo que aprenderlo, porque, si no empiezo ya con priorizar mis propias necesidades, dentro de poco me tendré que escapar y dejarlo todo. Y no quiero llegar a ese extremo”.
 
Laura lo dice con claridad: tiempo para nosotros mismos, tiempo para estar solo, es esencial para poder guardar el equilibrio mental. Cada persona necesita un espacio de tiempo para poder reflexionar y meditar, para cargar pilas, para soñar y hacer planes, y para respirar. Se trata de una necesidad general, pero un PAS lo necesita antes, con más frecuencia y en ratos más largos que los no-PAS. Si no llegas a coger el espacio que necesitas, acabas con tu humor por los suelos, te empieza a irritar todo y cada vez más, te estresas y puedes acabar con una depresión. Es todo un tema de reconocer, establecer y mantener tus límites.
 
Aunque tu pareja te necesita “todo el tiempo”, puedes ser mucho más amoroso, buena compañía y optimista para él o ella, si sabes guardar tu propio espacio de tiempo.
 
 
¿Qué puedes hacer para conquistar este tiempo individual?
  • Pídele a tu pareja una hora concreta para tener una conversación importante. Reservar tiempo concreto (día X a tal hora y durante X tiempo) para una conversación importante le hace entender a tu pareja que se trata de un tema serio, de algo que te preocupa.
  • Cuando ha llegado el momento de vuestra cita, se apagan los móviles y la tele. Se procura crear un ambiente amoroso y de respeto.
  • Explícale a tu pareja que le quieres mucho, y que, para que tu comportamiento hacia él o ella, puede seguir siendo un comportamiento cariñoso, necesitas desconectar de vez en cuando. Pon énfasis en el hecho que esto no tiene que ver con tu pareja, qué para nada le reproches algo, sino que solamente y únicamente tiene que ver con tus propias necesidades emocionales y físicas. Es importante qué a tu pareja le queda claro que es un tema salud.Como posiblemente no tienes todavía muy claro cuánto tiempo vas a necesitar (¿un mes?), y de qué manera te conviene más utilizarlo, explica también que necesitas un cierto tiempo (¡intenta especificar!) para experimentar.
  • Si te ha gustado esta conversación con tu pareja, a lo mejor es una idea sugerirle volver a tener un espacio de este tipo cada X tiempo. Para empezar conviene repetir después de tu tiempo de prueba (¿un mes?), para compartir cómo te ha ido tu experimento y decirle de que manera quieres seguir satisfaciendo tu necesidad de espacio propio.
  • Aprovecha estos momentos de intimidad emocional con tu pareja para preguntarle si él o ella a lo mejor también quiere compartir algo contigo; algo que pueda contribuir al bienestar emocional de la pareja que sois.

 

Este tipo de conversación en un ambiente íntimo y amoroso, es ideal para expresar cualquier tipo de necesidad que tienes y que te cuesta compartir.
 
Muchas veces los PAS tienen la tendencia de mencionar una necesidad en el momento menos oportuno, cuando interiormente sabemos que la probabilidad que nos oyen es pequeña. Si esto pasa, o sea, si soltamos algo importante en un mal momento (por ejemplo, en el momento cuando estamos saliendo para ir la cocina, o cuando la pareja está a punto de dejar la casa para ir a trabajar) y si, de hecho, no se nos hace caso… ¡ojo! Ojo por esa tendencia PAS de verte confirmado en creencias de tipo: “Ves, ¡no me quieren!” o “Ya lo sabía, no me hacen caso porque no valgo, por lo cual tendré que sacrificarme aun más”. Ya sabéis que este tipo de pensamientos son una mentira pura y dura, fruto directo de la baja auto-estima. Porque… ¿cómo te pueden hacer caso si no tomas las medidas expresas para ser escuchado?
 
Espero que estos consejos os hayan servido, y os deseo un maravilloso mes de marzo.

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