Las fiestas

Menos de cuatro días, y estamos en Navidad. Me gustaría desearos unos días para disfrutar de la calma, de la tranquilidad, de la compañía de amigos y familia. Espero que podéis manejar el estrés y el agobio, y que tengáis la posibilidad de tomar un tiempo para vosotros mismos. 

Esto lo digo, porque en mi alrededor he notado comentarios por el estilo de “ojalá que estos días pasen rápido” o “para mí todo eso no me hace falta” o “si de mí dependiera, ya estaríamos a mediados de enero.” ¿Hemos olvidado de disfrutar de las fiestas? ¿Hemos olvidado que significan? ¿Pesan más las cosas negativas como la obligación, las expectativas de los demás, la falta de tiempo por tener que preparar unas comidas importantes, que el hecho que celebramos la fiesta del nacimiento de Jesús, o el nacimiento de la Luz, la fiesta del Amor y de la Paz? ¿La fiesta de la tranquilidad interior?
¿Por qué no tomamos unos minutos para preguntarnos qué es lo que significa Navidad para nosotros? Si puedes y si quieres, siéntate un ratito en un lugar tranquilo, cierra los ojos, respira profundamente, relájate y escucha el silencio interior. Y pregúntate….

  •  ¿Qué significan estos días para mí? ¿Se trata de dar y recibir regalos? Se trata de honrar una tradición religiosa? ¿De celebrar la vida? ¿Del contacto con la familia y amigos? ¿De tomar conciencia de lo que pasa en el mundo? Intenta conectar con tu interior y percibe lo que vive allí. 

  •  ¿Cómo quieres celebrar las fiestas? Una vez que has establecido la importancia que tiene Navidad para ti, puedes decidir qué es lo que te gusta hacer. ¿Qué es importante para ti? o Concéntrate sobre todo en las cosas que quieres y necesitas hacer, y no tanto en lo que “deberías” hacer, en lo que (tu crees que) tu entorno te pide. Muchas veces nos dejamos guiar por la obligación.

Una vez que tienes claro como te gustaría pasar tus días de Navidad y lo que significa esta fiesta para ti, apúntalo, haz un plan e intenta encontrar un equilibrio entre las obligaciones reales y tus necesidades. Tu alma, tu interior, es muy importante. Este es la época del año para cuidar esta parte tuya.


Simplifica. No todo tiene que ser absolutamente perfecto. Pide ayuda, elimina los excesos. Trabajar, preparar y adornar en conjunto puede ser parte de la fiesta, parte de conectar, pueden ser momentos de abrir el corazón hacia los otros. Vale más conectar que hacerlo todo perfecto y estresarse.
Y si decides de regalarte algo a ti mismo, ¿qué te parece regalarte tiempo para estar más tranquilo, para respirar, para relajarte y para rejuvenecer. Para cargar tus pilas. Es este el mejor regalo que te puedes hacer, porque te aportará energía, alegría, una actitud positiva y ganas de disfrutar.


Muy queridos amigas y amigos, que esta Navidad os aporte esa calma y paz interior, esa conciencia espiritual.

2 Commentarios

  • by Lur García, post on | Contestar

    Gracias.
    Que así sea. 🙂

  • by Lur García, post on | Contestar

    Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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