PAS y la capacidad de montarse películas (Coronavirus)

Seguramente lo sabes, aquello de que las PAS tenemos un pensamiento creativo. Ser capaz de desarrollar un pensamiento, una idea para investigar su esencia desde ángulos distintos es, tendrás que reconocerlo, un auténtico talento del cual casi todas las PAS disponemos aunque, posiblemente, no todos han entrado en contacto con ello. O, esto también es posible, sí han contactado con este talento, pero de manera inconsciente. De manera dormida. De manera, vamos, asociativa. Evidentemente, no todo el pensar es consciente ya que nos agotaríamos. Generalmente funcionamos en modo piloto automático y, oye, ¡menos mal! Para parar el pensar automático y entrar en el pensar consciente hay que tomar consciencia de lo que se está pensando y dirigir los pensamientos según las líneas de la lógica, por ejemplo, de la manera en que cada pensamiento sale del anterior, y así sucesivamente.

El pensar automático o asociativo te conviene, para darte una idea, al hacer tareas rutinarias y comprobadas, al realizar actividades que normalmente no piden ser cuestionados ya que han demostrado de sobra que son fiables, funcionales y eficientes. Tampoco generarán emociones, vamos, ‘no te afectan’.

Ahora, existe una forma de pensar automático y asociativo que en muchos casos no te conviene ya que puede llegar a crear agobios, inseguridad y miedos no fundados. Si nuestro talento del pensar creativo carece de un director o dirigente, suele cobrar vida propia y decide, el mismo –o el saboteador que se encarga de llevarlo- qué caminos y direcciones quiere coger. La capacidad imaginativa de la gran mayoría de las PAS es inmensa por el hecho de que disponemos de muchísima información que sabemos combinar de maneras inesperadas pero –y esto es parte del problema- suele tener la tendencia de coger vías negativas, desarrollando escenas difíciles hasta dramáticas.

Ahora, con el tema del coronavirus y la tremenda cantidad de información vomitada continuamente por la tele, redes, contactos de whatsapp, nuestro piloto automático se alimenta de un bufete sobrecargado  de información correcta, incorrecta, sensacionalista y surrealista. Visto el hecho de que lo que mejor se venda es el sensacionalismo para crear miedo, pues, es éste el plato principal que nos hacen tragar. Nuestro piloto automático del pensar es un goloso y absorbe todo, haciendo un remix interior y acaba creando una película de auténtico terror. No es de extrañar que haya gente que dice tener ataques de pánico.

Por favor, no nos olvidemos del auténtico talento de las PAS, ese pensar creativo y consciente. No dejemos el mando de nuestro pensar en manos de ese piloto automático. No hace falta entrar en películas de terror creadas por ese saboteador. ¡Seamos nosotros mismos el creador de nuestras películas! Y con esto me refiero a películas –pensamientos- basadas en hechos objetivos y fiables. Hechos sin exagerar. Hechos en su debido contexto. Hechos bien valorados en un conjunto de otros hechos concretos y objetivos, formando, entre ellos, un escenario calmado, equilibrado y realista.

El coronavirus es un virus virulento en el sentido de que es altamente contagioso. Realmente el único problema que hay es un posible colapso de la asistencia sanitaria y, a raíz de esto, la incapacidad de atender adecuadamente a las personas que necesitan asistencia médica. Es, pues, un problema, digamos, logística. Podemos, entre todos, responsabilizarnos en el sentido de ayudar a frenar el contagio siguiendo las directrices de la autoridad. Si cierran colegios, no es para quedar con amigos, sino, es para quedarte en casa. Si te dicen no juntarte con otras personas para evitar el riesgo de contagiar o de ser contagiado, pues, no es broma, sino, es algo para tomar en serio para ayudar a evitar el colapso. Básicamente hay poco riesgo (y, sí, sí, lo sé de los bebés, de los inmunodepresivos y de las personas mayores) mientras que todos colaboremos y seamos socialmente responsables. Solo son dos semanas, no es mucho pedir, ¿no? Y sí, sí, también sé del drama económico. Pero cuanto antes superemos esto, mejor, creo yo. Mejor dos semanas de nada que meses de agonía, creo yo. O sea, piénsalo fríamente y actúa de la mejor manera, haciéndoles un favor a la gente con quienes te puedas cruzar, al personal sanitario y a los cajeros de los supermercados, al bienestar en general y, cómo no, a ti mismo.

¿Y si ese piloto automático te sorprende? ¿Y si de repente te ves en una película de terror, enfermo, desatendido, y en peligro vital, o te notas temiendo por un ser querido indefenso, o crees que te vas a quedar sin comida…? Pues, esto:

  • En el momento en que te das cuenta que te estás montando una película, respira, respira una vez más y di: «¡STOP!»
  • Apaga la tele, la radio y el móvil. Respira una vez, dos veces, tres…
  • Revisa la película y pregúntate: ¿Cuáles son los hechos? ¿Qué sé a ciencia cierta? ¿Cuál es la información en la que me estoy basando? ¿Quizá estoy proyectando algo causado por mis miedos/creencias? ¿Qué parte estoy asumiendo/añadiendo y que no tiene base verificada?
  • ¿Me falta más información? ¿Tengo que pedir/dar más información?
  • ¿Qué información/datos necesito para desmontar la película y entregarme con calma a la situación que tengo delante?
  • Apunta los hechos concretos y fiables que has encontrado y, cuando sea necesario, vuelve a leer tus apuntes.
  • Si puedes, manténte desconectada, medita, camina, dibuja… busca una actividad de la que sabes que te calme y que te haga volver a tu centro… vigilando tus pensamientos.

Y con esto ya le habrás quitado el volante al piloto automático, haciéndote tú mismo otra vez dueño de tu pensar. Nadie sino tú mismo eres capaz de dirigir tu propio pensamiento. Tienes todo lo que necesitas para ser tu propio piloto en el pensar. Utiliza ese talento para pensar bien y con calma, con ideas que aporten y que sean constructivas para ti y para todos que puedan necesitar de tus películas positivas, realistas y esperanzadoras.

Y así, espero, con la cabeza fría y el corazón caliente, manejaremos pasar estas dos semanas de espera, enfocándonos en lo que puede beneficiarnos a todos.

No quiero cerrar sin expresar mi enorme agradecimiento y admiración a aquellos que se ocupan de nosotros: el personal sanitario y la gente que trabaja en supermercados, farmacias, la policía y los bomberos que nunca descansan y todos aquellos que no he mencionado pero que vigilan por nuestro bien.

Os mando un abrazo sensible, responsable y positivo.

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Photo by Masaaki Komori on Unsplash

4 Commentarios

  • by Joana, post on | Contestar

    Muchísimas gracias. Es muy interesante y práctico y real.

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Un abrazo, Joana, qué te sea leve.

  • by Tere bertomeu, post on | Contestar

    Yo estoy respirando profundo,
    Deseo de todo corazón,que todo vaya bien 💜❤️🌹🙏.

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Confiémos. Mientras que cada una/o haga su parte… Un abrazo.

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