PAS y la irritabilidad

¿Te sorprende este título? Las PAS tenemos mucha empatía, ¿no era eso? Pero, al sentirte irritado, ¿sigues sintiendo empatía? Igual no tanto. Vamos a ver qué pasa.

Seguro que os suena ese tercer pilar de las características base del rasgo de la alta sensibilidad, la ‘E’, que representa Emocionalidad y también aquello de la Empatía. Y es con ‘aquello de la empatía’ que suelo tener mucho cuidado las veces que tengo que explicar sobre nuestra forma de ser. La empatía no es algo que siempre sale de manera automática aunque, eso sí, siempre está accesible a través de un pensamiento consciente.

¿Cuándo ha sido la última vez que te mosqueaste con tus hijos adolescentes al llegar a casa después de un día largo y complicado en el trabajo y ver la mesa sin recoger mientras que ellos, tan tranquilos, estaban en el sofá mirando la tele? ¿Sentiste irritación o empatía?

¿Cuándo ha sido la última vez que te salió una palabrota cuando se te metió un coche por delante, empujando, en un atasco de una salida de la autopista en el cual ya llevabas varios minutos con mucha paciencia e resignación? ¿Irritación o empatía?

¿Cuándo ha sido la última vez que te sentiste mal hasta ofendida cuando tú mejor amiga (o pensabas que era tu mejor amiga) no contestó tu mensaje del whatsapp aunque veías que lo había leído? ¿Irritación o empatía?

¿Cuándo ha sido la última vez que te sentiste molesto porque estabas durmiendo la siesta y te llaman para venderte jamones, un seguro o una mejor conexión de internet?

Podría seguir, los ejemplos no me faltan. No me faltan, conozco muchos momentos de irritabilidad de mi propia vida. Me han pasado a pesar de ser PAS y a pesar de reconocerme en ese tercer pilar de las siglas que nos caracterizan: D.O.E.S. Y me imagino que, aunque os consideráis muy PAS y muy empáticos, también recordáis momentos y situaciones de este tipo. Antes de conocer el rasgo y entenderme mejor, incluso me veía como una persona borde con, eso sí, un ‘toque sentimental’.  Y, la verdad, es increíble cómo nos puede cambiar el auto-imagen una vez que sepas que eres PAS y lo que esto conlleva. En mi caso cambié de aquello de ‘borde con toque sentimental’ a ‘Sensible, con capacidad empática pero fácilmente ‘estresable’.

Una persona estresada difícilmente puede acceder a esa cualidad anímica y amorosa que es la empatía. También vemos que una persona que tiene determinadas expectativas que no se vayan cumpliendo puede quedarse atrapada en el ‘nadie me quiere’ antes de preguntarse si, a lo mejor, le pasa algo a la otra persona que –aparte de que a lo mejor ni sabe que yo, PAS, espero de él o de ella- le impide cumplir con mi deseo o necesidad.

El estrés, y con ello la sobreestimulación (el segundo pilar, la ‘O’ de ‘overstimulation’) es nuestro talón de Aquiles. Estando estresados y sobreactivados nos cuesta contactar con ese lado noble que habita en nuestro interior. Entenderlo te puede quitar culpabilidad y malestar. Cuando, antes de dormirnos por la noche, revisamos nuestro día y los acontecimientos vividos, nos podemos dar cuenta que perder la calma por unos instantes no nos hace mala persona. Nos confirma que somos humanos. Y es justamente por ser humanos, que tenemos la capacidad de reparar y de mejorar. Podemos ‘reparar’ al pedir disculpas o perdón, y podemos mejorar a través del autoconocimiento y por prestar más atención al autocuidado. Cuánto más te llegas a conocer, cuánto más fácil te será controlar tus estados de ánimo; no solamente esos momentos de irritación, pero también cuando pasas por malos ratos como cuando se te puede la inseguridad, los miedos, la decepción por expectativas que no se van cumpliendo y la culpabilidad, por nombrar algunos. Cada vez te costará menos conectar con esa empatía que nos caracteriza, sintiéndola hacia el ser ajeno, los animales, la naturaleza y hacia ti mismo (¡no te juzgues!). El estrés no siempre es evitable –y un poco de estrés hace que nos pongamos en acción y es positivo– pero reconocerlo y aprender a reconducirlo son herramientas indispensables para llegar a disfrutar al máximo de tu rasgo.

Os dejo unos cuantos enlaces de artículos con más información sobre estos temas:

imagen: Scott Umstaddt

11 Commentarios

  • by Irene Roldán, post on | Contestar

    A mí también me pasa, y cuando me siento así me siento culpable. No deberían irritarme cosas sin importancia de las personas que me importan! Ojalá consiga controlar esos sentimientos.

  • by Paloma, post on | Contestar

    Hola! Acabo de descubrir tu blog y creo que poco a poco voy a leer todas las entradas (como buena PAS, me entusiasmo fácilmente y podría leerlo todo ahora mismo de corrido hasta las tantas… pero pondré cordura e intentaré ir poco a poco).
    Me gustaría suscribirme para estar al tanto de las nuevas entradas, ¿Cómo puedo hacerlo?
    Muchas gracias!

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Hola Paloma,
      Muchas gracias por tu mensaje y por tus palabras. Antes utilizaba mailchimp para mandar mis artículos, pero mis listas de correo se hicieron terriblemente largos y me daban un montón de trabajo. O sea, ahora ya no mando nada a nadie. (Creo que ya vamos recibiendo un exceso de mensajes ya de por si, jeje). Ahora, existe una web en la cual te puedes inscribir para recibir blogs, bloglovin.com. Es la única solución que te puedo dar y espero que te sirva. Un abrazo, Karina

  • by Carmen, post on | Contestar

    Quería agradecer y felicitarte Karina, por este fantástico blog.
    Me es de gran ayuda poder identificar situaciones, patrones y así poder entender y entenderme mejor. Saber que el sentirme a veces diferente, no es tan malo, que no solo me ocurre a mi y que se puede aprender a gestionar.
    Muchas gracias

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Gracias a ti, estimada Carmen, por tu feedback. Ser diferente en el fondo es genial 😀 Un abrazo fuerte.

  • by Eva Morales, post on | Contestar

    Buenísimo Karina! No te imaginas cuanto me ayudan tus publicaciones. Muchas gracias por ser y estar❤️

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Un abrazo, Eva, y gracias por tu feedback.

  • by Mar, post on | Contestar

    Acabo de escribir en papel algunas notas con el fin de identificar lo q me pasa de forma recurrente en mi vida. Esa irritabilidad de la que hablas en este post q te hace una persona quejumbrosa, con reproches, con malestar ante situaciones q te hacen saltar siempre… creo q es la falta de control de situaciones q no consigo manejar, precisamente por mi excesiva sensibilidad hacia ellas. Me pregunto, por qué se disparan esos sentimientos que te llevan de la preocupación y la excesiva empatía a la irritabilidad? Por qué siguen el mismo patrón? Pasas de 0 a 100 como tú dices. Cómo se puede controlar? Hay cosas controlables y otras hay que dejarlas pasar? Existe algún tipo de “ancla” que te ayude a recordar que has identificado una situación estresante q te va a llevar al final al 100 y que debes saber manejarla mejor antes del desastre? Mil gracias x la oportunidad de consultarte!!

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Hola Mar, gracias por tu mensaje. El ‘porqué’ tendrá que ver con el rasgo, pero también con su forma de ser en general. Recuerda, siempre somos más que el rasgo 🙂 En cuanto a los patrones (me encanta de que hayas reconocido de que se trata de patrones) te aconsejo seguir leyendo en el blog, poniendo en el buscador ‘triángulo dramático’. Te saldrán unos cuantos artículos que, eso espero, te ayudarán a reconocer patrones. Y, por lo demás, puede ser falta de control. pero también puede contribuir que estás sobresaturada y estresada, lo cual dificulta poder ‘contar hasta tres’ antes de reaccionar. Ánimo! Un abrazo.

  • by Mercedes, post on | Contestar

    Me ha encantado, Karina. Me identifico plenamente, estos días estoy llevando mis pensamientos a intentar reconocer mi sentimiento de empatía, y gracias a que mi estrés es mínimo, me doy cuenta de que conecto mejor y eso me hace sentirme mejor, parece que a menos irritabilidad más empatía, un descubrimiento gracias a tu articulo, un saludo, Mercedes

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Muchas gracias Mercedes, por tu feedback. Me alegro mucho como te vas sintiendo al practicar la empatía. Un fuerte abrazo.

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