PAS y la vida en pareja

« Quiero que mi mujer me entienda. Es normal que uno necesite orden en casa. Ella dice que está todo ordenado, pero no es cierto. Nunca hay orden en casa. Sufro y no lo aguanto más. » 
« ¿Sufres?», pregunto. « ¿Puedes ser más concreto? » 
«Bueno, me molesta cuando llego a casa después de trabajar  y veo el periódico, los libros por el suelo,  los juguetes, la ropa de los niños… Me molesta que haya tazas sucias en el fregadero. Lo vivo como desorden pero a ella no le molesta en absoluto; dice que vivimos en una casa y no en un museo». 
No digo nada. Mi cliente suspira. «Si no hay orden, no puedo descansar. Empiezo a recoger, a fregar y Concha lo toma como una crítica. Supongo que tiene razón, la critico y mi manera de recoger tiene un cierto aire de “enseñarla”. Incluso te puedo confesar que en cierta manera quiero que se sienta mal. Son muy raros los días que no nos peleamos por temas así; ella me tacha de perfeccionista y  yo la veo como una desordenada ». 
«¿Siempre ha sido así  entre vosotros? » le pregunto. 
Daniel me mira y veo que mi pregunta le sorprende. Es curioso, porque en el fondo es una pregunta bastante normal. Parece ser que se ha olvidado de la época de recién casados sin niños, sin los tres perros y el gato que ahora tienen, en que había orden en casa o, que el desorden de entonces no le molestaba. Aparte de los nuevos inquilinos, ¿qué ha cambiado? 
Han cambiado cosas, claro que sí. Cuando se casaron, ambos trabajaban, ganaban bastante, vivían en una casita del campo con un alquiler muy bajo. A pesar del horario laboral que tenían, la vida era relajada. Tenían tiempo para disfrutar de su relación, hacían escapadas, disfrutaron de cuidar su huerto… Daniel me lo cuenta y veo cómo va cambiando su cara; por el brillo de sus ojos me doy cuenta de que en esa época se sentía feliz de verdad. 
Hasta aquí la historia de Daniel. Si eres PAS y si lees esto, me imagino que los temas del estrés y del perfeccionismo te son familiares. Interesante también me pareció la confesión de Daniel que busca “enseñarle” a su mujer. Castigarla. Es un perfecto ejemplo de la agresión pasiva… Tú te sientes mal, no sabes exactamente por qué y alguien tiene que “pagarlo”. Ese alguien suele ser la pareja o pueden ser los hijos, o incluso, los padres.


Tres temas 
Hasta aquí hemos visto tres temas que están relacionados entre sí. Sobre cada uno de los tres ya he escrito varios artículos que están publicados en mi blog. Ahora quiero decir algo sobre la combinación. 
1. Perfeccionismo: la mayoría de las personas altamente sensibles tenemos una tendencia al perfeccionismo. Percibimos mucho y en seguida nos damos cuenta de los “errores”. Lo pongo entre comillas, porque generalmente se trata de un juicio, de una opinión subjetiva. El perfeccionismo y un (casi) incontrolable afán de perfeccionarlo todo se disparan, cogen una vida propia cuando el PAS está estresado. 
2. Estrés: Cuanto mayor es el estado de estrés, mayor es la necesidad que todo sea perfecto (necesidad de controlarlo todo). En el estado de estrés vamos perdiendo el contacto con nuestro yo y las emociones se hacen más fuertes. Al mismo tiempo vas perdiendo el control… por lo cual buscarás retomarlo. Lo que pasa es no lo buscas en tu interior (“quiero controlar mis emociones”) sino en el exterior. Vemos como Daniel piensa que se sentirá mejor cuando su casa esté ordenada. Echa la culpa de su malestar a su mujer; su mensaje es: “Estoy mal, estresado, quiero calma, quiero orden; tú no recoges y por eso me siento peor”.
3. Agresión pasiva: Hacer algo para castigar a otra persona. En este caso Daniel se pone como una furia recogiendo y limpiando, para “enseñarle” a su mujer que ella “no es buena”. Pretende que ella reconozca que no da la talla, que no vale como esposa y ama de casa. Daniel no habla, no se lo comunica. No acusa verbalmente. Acusa a través de sus actos aparentemente impersonales, pero que van dirigidos a su mujer. Si ella se encoge de hombros y le deja hacer, mal, pero si se levanta y empieza a ayudarle, también mal. Es una situación que si no se aclara terminará en bronca.

En la sesión con Daniel vimos el lado destructivo de su comportamiento. Evidentemente su bienestar no depende del estado de orden de su casa, ni de la supuesta inactividad de su mujer. Es más, incluso llegó a decir que “el desorden”  en la situación descrita anteriormente no era para tanto, solamente que le pareció un caos cuando en realidad solamente había un periódico por el suelo, una taza de té en la mesa, cojines “no en la posición correcta”  y algún juguete por el suelo. Daniel es PAS, Daniel tiene un trabajo que le estresa mucho, Daniel había olvidado su necesidad de desconectar, de pasar tiempo en la naturaleza, de salir con sus amigos, de comer bien y de dormir lo suficiente. Se dio cuenta de que no estaba observando sus necesidades, que sus mensajes al entorno no eran claros. 
Una vez revisadas sus necesidades y lo que él mismo podía hacer para satisfacerlas de manera pro-activa (tomando responsabilidad  en lugar de culpar a su mujer), se sintió mucho mejor. Vimos que, cuando uno está metido en un espiral de estrés, le puede costar acordarse de las necesidades que tiene; es como vivir una especie de ceguera que nos impide contactar con nuestro Yo. 
A veces basta decidir sentarte unos momentos para determinar tus necesidades y a partir de allí actuar en consecuencia. Y ya sabes, como coach especializada en temas de la Alta Sensibilidad, estoy aquí para ayudarte (también vía skype).

12 Commentarios

  • by Anónimo, post on | Contestar

    Tus artículos son interesantes. Consigues de manera sencilla explicar detalles aparentemente insignificantes,que pasan a ser cosas a considerar. En pocas lineas hay una trama que engancha en el poquito tiempo q se tiene para leer cosas hoy dia.
    Sin embargo, sueles acabar recordando tus consultas por skype y la posibilidad de "coaucharse". Cosa que los que te seguimos ya sabemos. Este repetido reclamo desvirtua el contenido e incluso difumina lo que comunica.
    Al final del artículo se siente uno como "un producto en si mismo"

  • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

    Gracias, Anónimo, por su feedback. Lo valoro, gracias.

    Siento que la información final le moleste. ¿Me permite que le explique por qué de vez en cuando menciono mis servicios de coaching? Le digo que mi blog recibe entre 200 y 500 visitas nuevas por día. Son visitas de personas que no me conocen, que no conocen mi trabajo del cual tengo que vivir. Muchos artículos son re-enviados a otros destinos nuevos, a veces son publicados. Es por esto que me tomo la libertad de informar de mi actividad laboral…

    Un saludoPAS 🙂

  • by A.L.B., post on | Contestar

    Me ha encantado este articulo. Curioso, pero siendo PAS, me he sentido identificada con la desordenada que recibia al perfeccionista, jeje. A mi me saturaba la obligacion de recoger, cocinar a diario y cuidar a un nino, y me agobiaba la presion de recibir la agresividad pasiva, verbal, gestual. En mi opinion, el reclamo, como lo llama anonimo, no desvirtua en absoluto el valor y la calidad del articulo. Karina es coach, la pagina es suya, y es libre de intentar conseguir nuevos clientes a traves de la misma. No impone, no fuerza, ni siquiera recomienda, simplemente informa para aquellos que no lo sepan.(DIsculpadme no se donde estan las tildes en este teclado anglosajon).

  • by Ana D., post on | Contestar

    Siempre que leo tus articulos me siento menos sola y menos loca. Es bueno darse cuenta que otras personas atraviesan por momentos y dificultades similares.
    Gracias.

  • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

    Muchas gracias, A.L.B, por tu feedback. Curiosamente he experimentado ambos lados de esta medalla, y ninguno de los dos sienta demasiado bien. 🙂 Un abrazo.

  • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

    Gracias, Ana D, por tus palabras. Me calientan el corazón, porque forma parte de mi intención cuando publico los artículos. Somos muchos, y entre todos nos podemos dar soporte y ayuda. Un fuerte abrazo.

  • by inigomfc, post on | Contestar

    ¡Qué claro y bien explicado todo! Gracias

  • by helena, post on | Contestar

    Hola,
    Yo solo dar mil gracias a Karina. Al menos, al leer sus publicaciones, entiendo algo de lo que pasa en mi vida. No hago coach con ella porque no puedo y me parece q hace una labor impagable. Muchisimas gracias!!

  • by Anónimo, post on | Contestar

    Nunca lo había visto de esa manera. Ahora creo que puedo entender algunas cosas que he vivido y que he hecho vivir… Está bien entenderlo.
    Gracias por el artículo, un abrazo.

  • by Angel, post on | Contestar

    Muchas gracias por los artículos; nos ayudas a los PAS a entendernos mejor y a sobrellevar este mundo en el cual somos minoría. Termino mi comentario diciendo que es importante que difundas tu labor, de la cual, como tú dijiste, vives profesionalmente. Me atrevería a decir que en el mundo hispano eres quien más ha difundido qué es la Alta Sensibilidad (siendo holandesa, mayor mérito aún), y por lo tanto es importante que te sigas dando a conocer. Nos has ayudado a muchos a cambiar nuestra vida.

  • by Anónimo, post on | Contestar

    Muchas gracias Karina por existir.
    Sin tu blog y divugación del rasgo PAS nunca hubiera sabido entenderme interiormente. Me veo reflejado en los tres temas.

  • by Carmela, post on | Contestar

    Me has descrito de los pies a la cabeza, nunca me sentí tan identificada con alguien como con Daniel,podria hacerte alguna consulta a nivel personal?
    Muchas gracias

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