Ser altamente sensible y pasar por un duelo

Gracias al curioso hecho de que los temas suelen estar ‘en el aire’ puede pasar –y es algo que noto muy a menudo- que me llega una misma pregunta un buen número de veces desde varios lados y en un tiempo muy corto. Estos días he recibido varias preguntas sobre ser PAS y pasar por un duelo, y decidí dedicar un artículo al tema.

Todos, tarde o temprano, entraremos en contacto con la muerte. La nuestra propia también, claro, pero en este caso me refiero a la desaparición de seres queridos y cercanos. No me es fácil hablar de esto y os puedo decir que he pasado por muchas experiencias de este tipo – abuelos, padres, tíos y tías, mi hermano, ex-parejas y amigos. Y gatos y perros. A casi todos los perdí antes de conocer el rasgo de la alta sensibilidad, antes de saber y darme cuenta que mi manera de reaccionar a la muerte más que probable no es igual a la forma en que la mayoría de la gente ‘gestiona’ este tipo de pérdidas. Me he llegado a juzgar mucho por mi intensidad, sintiéndome ‘exagerada’.

El tiempo en que vivimos no ayuda. La muerte es un tabú, es algo de que no solemos hablar, pero nadie se libra. La sociedad apenas admite la tristeza. La pauta general es ‘tómate unos días, pero ya sabes, la vida sigue’. ¿Lo has escuchado? ¿Te lo han dicho? Lo que entendemos de estos mensajes es que, si necesitas más tiempo, si no consigues volverte rápidamente a la predominante tendencia de ‘hay que ser feliz’, no estás del todo bien y, por lo menos, tendrás una depresión. La superficialidad, fruto de desconocimiento y del miedo a mirar las emociones o ambos, es la que manda.

Como a lo mejor sabéis, unos de los cuatro pilares que determinan nuestro rasgo es el de la emocionalidad. Cuando este pilar se conecta con el otro pilar, el del procesamiento profundo, algo que suele pasar en los momentos de perder a alguien querido, es probable que te desbordes emocionalmente, que te sobreestimules por todo lo que sientes y todo lo que piensas – recuerdos, detalles de la relación, la consciencia de una silla vacía,  de una profunda ausencia, comentarios desde el entorno…- y que por eso llegas a sentir… nada. Nuestro ser, por medio de un ‘cortocircuito emocional’,  nos proteja ante un estado de locura temporal, cerrándonos el acceso al sentir. Me ha pasado. Es como entrar en un limbo emocional, en un vacío en el cual, eso sí, todo pesa, todo cuesta y es como sentirte oprimido por un peso enorme. Existe la tentación (y seguramente recibirás comentarios que te lo sugieren) de pensar que has entrado en una depresión. Aunque puede ser el caso, más que probable es que has entrado en un período de luto, que es algo distinto. El luto, el duelo, necesita tiempo y, si eres PAS, generalmente necesita bastante más tiempo de lo que tu entorno (no-PAS) podrá comprender o aceptar. Y es difícil tener que justificarte, no ponerte a la defensiva; es difícil entregarte al proceso sin sentirte (¡encima!) culpable. A lo mejor llegas a pensar que ‘los otros’ no saben que es ‘amar’, pero puede ser que lo único que pasa es que no procesan, no trabajan las emociones como tú lo haces. No te compares, observa y acepta.

Sin embargo, y lo he dicho muchas veces, el mundo está hecho por y para no-PAS, simplemente porque forman la mayoría. Y en este mundo vivimos y tenemos que participar. No nos queda otra. Acabas de perder a un ser cercano y has entrado en ese sitio oscuro, vacío, frío, donde reina el dolor ‘sin sentido’ que te ha dejado o bien anestesiado o bien rabioso o, posiblemente,  con el corazón compungido y extremamente doloroso. Y estando así tienes que volver al trabajo, al día a día mientras que –lo sé– en realidad no puedes. Te faltan fuerzas. Necesitas integrar la pérdida, necesitas comprenderla, aceptarla y encontrar una manera de relacionarte con ese ‘agujero’ de profunda tristeza, o sea, volver a encontrarte en tu mundo que no es igual ahora que ese ser querido ya no está. La vida moderna no te permite este tiempo; siempre hay prisas y presión. Ni siquiera quiero mencionar el horror de tener que organizar el entierro o la cremación, tener que arreglar papeles y aguantar posibles discusiones con familiares sobre lo que sea. El estrés que todo esto produce es intolerable. Repito, os entiendo, he pasado por eso y tendrás la sensación de no poder…

La pregunta es, ¿qué hago? ¿Hay atajos?  

No, no hay atajos. No los hay, al no ser que estás dispuesto a pagar un precio. Lo más sano es pasar por el duelo, pasarlo conscientemente y aceptándolo. Igual te sirve saber que, siendo PAS, tu proceso es diferente y requiere más tiempo de lo que suelen necesitar los no-PAS. Si lees esto, tienes la ventaja de saber que lo que te está pasando; puedes estar tranquilo, no estás loco y tampoco es que lo tuyo no fuera normal o que sea exagerado.

  • Si puedes, cógete un tiempo libre
  • Busca formas para expresar lo que sientes (ese vacío también es una emoción) como la escritura, el baile, el canto, la pintura…
  • No te culpes, no te machaques, no te esfuerces
  • Busca personas que te quieren y pueden escuchar sin juicios y sin consejos. Pide un abrazo si no te lo dan por miedo de que te derrumbes. Derrumbarte está permitido.
  • Duerme todo lo que puedes
  • Evita sustancias de todo tipo
  • No te compares con los demás, con los supuestamente ‘fuertes’
  • ¿Has pensado en crear algún ritual de despedida?
  • Prueba leerle en voz alta un texto esotérico o religioso a la persona que se ha ido, por ejemplo cada tarde un cuarto de hora. Un buen texto puede ser el Evangelio según San Juan.

Pero sobre todo, respétate a ti mismo, respeta el tiempo que necesitas para trabajar el duelo, para poder estar de luto y para, en todos los niveles, ‘incorporar’ ese vacío que la persona acaba de dejar en tu vida. Recuerda los buenos momentos, las risas, la complicidad. Recuérdate del tono de su voz, gestos específicos, frases características. No te mosquees con  la persona por haberte dejado, cuidado con sentirte víctima. No te apegues a lo que ya no tienes…

Y para aquellos que creéis en la reencarnación: Recordando al difunto con amor y gratitud, sin lamentarnos por quedarnos solos, ayudará al alma en transición volar libremente encaminándose a la próxima ronda… Ha vuelto a casa y estará bien.

Espero que estas palabras os pueden servir de ayuda, aunque sabiendo que cada uno tenemos nuestros ritmos y que el tiempo de duelo, aparte de ser algo personal, también depende de la intensidad de la relación que hayas vivida con el difunto, y de los años de que ésta ha durado.

Para aquellos que quieren trabajar el proceso de la aceptación de la muerte he escrito otro artículo basado en este. Puedes encontrarlo pinchando en: Ser PAS e incorporar un duelo (herramienta de trabajo).

Un abrazo muy fuerte.

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10 Commentarios

  • by M.Lusa, post on | Contestar

    Gracias Karina, nadie conoce mejor lo que siente una PAS que otra PAS. Totalmente de acuerdo contigo. No hay con que pagarte toda tu ayuda generosa. Un abrazo.

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Un fuerte abrazo, María Luisa, y luz para el 2019.

  • by Martha S, post on | Contestar

    Gracias. Me has ayudado a comprenderme a mí misma, a entender mis sentimientos por el dolor de la pérdida de mi ser querido.

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Gracias a ti, Martha, por tu feedback. Un abrazo fuerte.

  • by Maria Canals Esteva, post on | Contestar

    Ha pasado un año y un mes de la muerte de mi madre y siento un dolor tan profundo dentro de mi. Necesito pedirle perdón, despedirme de ella y decirle cuanto la quiero.

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Buenos días María, Gracias por su mensaje. Por compartir. Entiendo ese dolor, es como un pozo negro que te está exprimiendo continuamente… No sé si ha visto el segundo artículo que puse sobre el mismo tema -el duelo- pero con herramientas para mejor encauzar y ‘ordenar’ ese dolor para, sin quitar la tristeza pero transformándola, ir clausurando y cerrando nuestra relación con el difunto. Ánimo y luz.

  • by Mónica, post on | Contestar

    Estoy atravesando la pérdida del amor de mi vida, dspués de casi 29 años juntos. Y te había pedido por mensaje algún artículo al respecto. Hoy me encontré con esta publicación. Mil gracias

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Estimada Mónica, te mando un abrazo. Espero que el artículo te haya servido. En seguida cuelgo la segunda parte. Animo. <3

  • by Mara, post on | Contestar

    Gracias por tu artículo,ayer se fue una gran amiga y hoy leo tus palabras.Esta coincidencia ,especial,me ayuda en mi dolor.Gracias Karina.

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Un gran y cálido abrazo, estimada Mara.

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