Ser PAS: Emoción y Empatía

No le aguanto…

No puedo con esa gente…

Me exaspera…

Me pone histérico…

Odio cuando…

Escucho estas exclamaciones, y otras similares, las escucho como salen de la boca de mis queridas PAS y me pasan un montón de cosas a la vez. Mi pensar va tan rápido, cada pensamiento seguido por una emoción, hasta que decidí parar un momento para coger papel y pluma y escribir sobre lo que pienso y siento, sobre aquello que me viene a la mente…

Estos comienzos de frases resuenan en mí, claro que sí. Seguramente que las he utilizado más de una vez, muchas veces. También soy PAS y también tengo mis límites, mis valores. Las he utilizado refiriéndome a situaciones, alguna persona o animales (especialmente insectos). Y no niego para nada que ‘la crítica´ es una de mis asignaturas personales en esta vida. Pero también, durante el recorrido de los últimos diez años, he aprendido muchas cosas que  me ayudan a ser menos reactiva en este sentido. He aprendido a vigilar mis palabras y, por la noche antes de dormirme, al revisar el día pasado, suelo repasar las cosas que he dicho y cómo las he dicho. Estoy lejos de ser perfecta (y sé que nunca llegaré a serlo ya que soy humana) y encuentro muchas cosas para mejorar. Pero procuro estar despierto y no caer en ciertas generalizaciones que conllevan juicios y crítica.  Puedo decir que es uno de mis retos personales.

Creo que, por el hecho de ser coach y de haber sido entrenado en una escucha muy atenta, he desarrollado un oído un tanto a-típico, deformada si quieres,  que hace que me salta una alarma al escuchar generalizaciones, exageraciones, críticas y juicios.

Habrás leído sobre los cuatro pilares del rasgo de la alta sensibilidad (D.O.E.S.), y ¿sabes que me llama la atención en relación con las exclamaciones de tipo juicio y generalización? Pues, me llama la atención la letra ‘E’, esa letra que representa dos cosas: Emocionalidad y Empatía. Las exclamaciones están directamente relacionadas con la Emocionalidad, emociones tipo ‘me gusta – no me gusta’. Son la expresión generalmente reactiva o automática de lo primero que sentimos, sin dejarlo pasar por un filtro reflexivo. O bien siento algo ‘amoroso’ que quiero abrazar en el sentido más amplio de la palabra, o siento un rechazo hacia algo que no quiero en mi vida, que no quiero cerca y que, más de una vez, percibo como ‘tóxico’.

Emocionalidad y Empatía… ¿Dónde está la empatía si rechazamos algo? ¿Si rechazamos a otro ser humano? ¿Algún animal?

Muchos -PAS o no- presumen de ser empáticos, de sentir Amor hacia la creación, pero ¿realmente es así? Porque, si fuera así, ¿llegarías a decir que odias, no aguantas, te pone histérico, etcétera?

La empatía, pues, no es una cosa automática sino que requiere consciencia, requiere ser consciente de lo que vive en la otra persona, de lo que esa siente y de aquello que pesa en su mochila. Simplemente tomar consciencia de esto y retener la propia emoción, esto te hace ser empático. Interesarte por él o ella. Esto no quiere decir que te tienes que ‘fundir’ con la otra persona, pero sí que intentes comprenderla y respetarla – también (¡y sobre todo!) cuando no es como tú y cuando te cuesta mucho ponerte en su zapatos, en su situación. No hay que confundir empatía con simpatía: si estás en ‘simpatía’ te quieres fundir con otra persona, generalmente por una identificación máxima, y si sientes rechazo o odio, te colocas en lo opuesto, en la antipatía. En ambos extremos te mueves por la crítica y el juicio – positivo o negativo. Empatía, por tanto, es una categoría diferente. No es ni positiva ni negativa – es neutra.

Sentir empatía hacia alguien que te gusta es fácil, el reto está en ‘ser’ empático, o sea, sentir empatía hacía aquello que te haría exclamar… ¡No le aguanto! Vamos, la segunda parte de la ‘E’ de D.O.E.S. quizás no es tan automático cómo nos gustaría, y puede ser que requiere algún trabajo personal en plan autoconocimiento.

 

¿Qué puedo hacer para ser menos crítico y más empático?

  • Establece momentos en el día, o un tiempo antes de dormirte por la noche, en que puedes hacer una pequeña meditación para repasar lo que has vivido en las horas pasadas, y tus reacciones ante ello. ¿Qué has dicho? ¿Qué has hecho? ¿Cómo lo has hecho? ¿Qué has sentido? ¿Qué has pensado? ¿En que ‘tono’ lo has pensado? Hazlo como si te estuvieras observando desde fuera, con cariño, como si fueras tu mejor amigo.
  • En cada cosa observada, pregúntate por tu actitud: ¿Has criticado? ¿Te has quejado? ¿Has escuchado de verdad? ¿Has podido solamente observar sin emitir juicio? ¿Has sido empático?
  • Si percibes momentos en que hayas sido negativo, cambia la escena poniendo una actitud, emociones y pensamientos amorosos, interesados. Procura hacerlo, desde la imaginación, de una manera empática. ¿Qué necesitas para ser empático? ¿Qué necesitas para solamente observar y no criticar? Re-escribe la escena en tu mente.
  • Hazte preguntas de interés sobre la otra persona. ¿Qué le habrá pasado? ¿Estará sufriendo? ¿Habrá sufrido? ¿Cómo habrá sido su educación, su infancia? Y todo que se te ocurre en relación con lo vivido.
  • La pregunta más difícil y la que merece una verdadera introspección, sería: ¿Qué hay en mí que hace que me cuesta acoger a la otra persona? ¿Qué hay en mí que esta persona me causa rechazo? ¿Qué punto débil mío me está tocando? ¿Hay algo que me cuesta reconocer en mí?

Y así, repitiendo este ejercicio día tras día, me iré dando cuenta cómo, poco a poco, son justamente aquellas personas y aquellas situaciones que más requieren de mi, que me ayudarán a conocerme mejor y, simultáneamente, hacerme más tolerante, más comprensivo y más empático con lo que me rodea. Te aconsejo hacer apuntes, aunque eso, claro, es solamente una sugerencia.

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(Photo by Rémi Walle on Unsplash)

2 Commentarios

  • by Paz Graullera Millás, post on | Contestar

    Me ha interesado mucho esta reflexión. Estoy mirandome esto, porque no quiero criticar a nadie y a veces se me escapa, aunque tengo un «truco» para que inmediatamente se me vayan las ganas de seguir. Pienso » yo podria ser ella». Creo que la empatia es eso : todos podriamos ser el que no soportamos… Tbn tengo la costumbre de hacer un repaso del comportamiento durante ese dia, me gusta hacerlo, así me » pillo». Gracias, muy bueno y sugerente, además de haberme dado en la diana.

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Muchas gracias, Paz! Así es, todos humanos y todos intentando. Y más que practiques, mejor te sale. Buen truco, por cierto 🙂 Y volveremos a caer, sin duda, pero quien se cae, se levanta – por lo menos en este sentido. Un abrazo.

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