Ser PAS en el otoño de la vida

¿Conoces aquellos reels de una pareja mayor bailando el rock and roll? Es una pareja de  una ‘edad más bien avanzada’ que baila como si tuviesen veinte años; es realmente impresionante verles y cuando lo hago siento cosquillas en las piernas.

 

¿Cómo es ser una PAS en la tercera fase de la vida? Es la pregunta que me surgió al verles, ¿Somos bailadores del rock and roll? ¿Somos bailadores? ¿Bailamos? ¿Sabemos disfrutar y celebrar la vida?

Mucho se escribe en plan consejos para PAS en la fase productiva de la vida. Leemos sobre cómo reforzar la autoestima, cómo establecer límites, cómo actuar en conflictos, sobre cómo se nos puede ir en las relaciones sentimentales, cómo evitar la sobreestimulación y más temas que pueden interesar a las PAS que buscan integrar nuestro bello rasgo en su vida para sacarle el máximo fruto y aprender a manejar las trampas como el del estrés, la preocupación excesiva y la intensa emocionalidad. Todo esto también nos sirve a los más mayores, claro que sí, pero esta tercera fase vital también trae otros temas, otras trampitas y una cierta cantidad de posibles problemas inherentes a la vejez.

Una cosa la tengo claro: con la edad nos hacemos más sensibles y, también, más profundos, más reflexivos. La piel física se hace más fina, la ‘piel emocional’ también. Las cosas, el mundo, nos entran con más facilidad y, de la misma manera, pero hacia afuera, nos hacemos más generosos en muchos sentidos. Tenemos más tiempo y podemos regalar más tiempo, tenemos más experiencia y nos gusta compartirla, tenemos más compasión y nos resulta cada vez más fácil perdonar y sentir compasión. Cuánto más integrado tengamos el rasgo, cuanto más trabajo personal hemos hecho, más paz y serenidad llegamos a sentir. La paz y la serenidad como frutos de una larga vida llena de aprendizajes interiorizados.

Siempre lo digo, el rasgo es neutro y no nos define; siempre somos mucho, pero muchísimo más que un solo rasgo, y más aun con más años de experiencia vital. Como es el caso en todas las edades, creo que podemos hablar de dos categorías de PAS. La primera categoría que no ha asumido el rasgo, que no ha hecho un trabajo personal y donde vemos un estancamiento en los aspectos de dificultad y de victimismo lo cual, en la tercera fase de la vida puede resultar en un marcado sentido amargura. La otra categoría sin embargo, demuestra una creciente satisfacción vital; por supuesto hay dificultades y la salud ya presenta sus achaques y problemas, pero, básicamente, somos aquellos que bailamos el rock and roll.

Os confieso que mi madre pertenecía a la primera categoría. Ella odiaba envejecer, no aguantaba perder su belleza y era incapaz de soportar la soledad. Si algo me ha enseñado es esto: yo no quería envejecer acabando como una anciana amargada, triste y odiando el mundo. Literalmente acabó con el corazón roto. Ella no disponía de la gran herramienta a la que hoy en día tenemos acceso las PAS. Ella nada sabía del rasgo y me puedo imaginar su sufrimiento. Doy gracias por lo que me enseñó y, evidentemente, la perdona todo lo que hizo y dejó de hacer. Mi madre fue uno de mis maestros más importantes.

 

El camino de las PAS: cosechando los frutos de la vida

Envejecer, envejecer bien, es un proceso de transformación. Todos los seres humanos empezamos absorbiendo el mundo a tope, integramos lo absorbido y lo utilizamos para buscar y encontrar nuestro lugar en el mundo, con suerte ‘explotando nuestro potencial’. Generalizando -y hablando de PAS y no-PAS- el proceso va así: estudiamos, encontramos trabajo y pareja, tenemos hijos, coleccionamos posesiones y sentimos satisfacción por aquello que creamos. Luego viene un periodo de estancamiento a partir de los cuarenta, más o menos. Llegamos a la mitad de la vida y empezamos a preguntarnos por lo realizado. Algunos se sentirán satisfechos y seguirán haciendo lo que siempre han hecho, otros se dan cuenta que quieren cambiar de carrera, tirar toda por la borda porque, finalmente se dieron cuenta que esperaban otra cosa de la vida. Veo a muchas PAS en el primer grupo, pero un porcentaje mayor en el segundo. Estos últimos comienzan a sentir un cierto descontento, un cierto vacío interior que no saben explicar pero que se suele expresar como inquietud, como un cierto cosquilleo del alma. Muchas PAS descubren el rasgo alrededor de los cuarenta años. En este grupo también están aquellos que, por haber vivido y estar viviendo largos períodos de estrés, llegan a enfermarse. En este caso es la enfermedad que les hace ver que algo tiene que cambiar.

A partir de allí empieza la transformación que será determinante para la manera en que vivamos la vejez, la tercera y última fase de la vida. El período de búsqueda por el sentido de aquello que hacemos para ganar el pan diario que se inicia alrededor de esta edad, suele durar hasta la jubilación. Son años en que la persona empieza a buscar sobre quien es, sobre que quiere realizar en la vida, sobre cómo puede contribuir a un mundo mejor. Son años en que llegamos a indagar en la introspección y muchos, en su búsqueda, se unen a movimientos filosóficos o religiosos. Realmente son unas dos à tres décadas muy ricas e interesantes, especialmente para ser meditadas de manera retrospectiva más adelante, después de la jubilación.

Mientras tanto uno va percibiendo un cambio de color en cuanto al tipo de experiencias y, al mismo tiempo nos damos cuenta de las muchas cosas que hemos dejado atrás. Lo que antes era expansión, ahora se transforma en una consciencia personal; la percepción cambia de hacia afuera para hacia adentro.

Cada vez nos importa menos el ‘qué dirán’ y nos damos cuenta que la inseguridad que posiblemente sentíamos, ya no nos acompaña o que, en todo caso, ha ido bastante a menos. Ya no es necesario demostrar nuestro valor; sabemos lo que valemos. Cada vez somos más Yo. Físicamente la fuerza se nos va, y cuando antes poníamos mucho énfasis en el hacer, ahora nos importa más lo que sentimos y lo que pensamos. Empezamos a ser orgullosos de las canas y de las arrugas…

También vamos conociendo más de cerca la enfermedad y la muerte. Nuestros padres nos han dejado, no pocas veces después de un tiempo de enfermedad en el cual necesitaron de nuestros cuidados. Para algunos es un tiempo agotador. Puede ser que, como PAS concienzudo y totalmente comprometido, crees que no ayudas lo suficiente, algo que puede producir un sentimiento de culpabilidad. Perdemos amigos, parejas y exparejas, y conozco personas que han visto morir a sus propios hijos; lo último siendo una experiencia muy difícil de gestionar a solas y sin la ayuda de algún profesional. Más y más entramos en contacto con la muerte, tomando consciencia sobre el final de nuestro propio camino. Muchas PAS profundizan más en su filosofía vital o encuentran consuelo en su religión. Creo que es importante poder hablar sobre la muerte, sobre los miedos que uno pueda tener y sobre la imagen que se tiene de la muerte y lo que viene después. La muerte no debe ser un tabú ya que es tan importante como el nacimiento; personalmente la percibo como mi nacimiento en el mundo espiritual.

 

¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Cuál es el sentido de mi vida? La mayoría de las PAS suele reflexionar sobre la primera pregunta en la adolescencia o como joven adulto. En esta fase de madurez volvemos a ella, pero con más sabiduría, experiencia y vivencias. Esto nos hace buscar también la respuesta a la segunda pregunta, la cual nos hará indagar en otras similares. ¿Qué has podido contribuir o aportar? ¿Sabes reconocer la que fue tu misión vital? ¿Estás contento y orgulloso de lo que has hecho? ¿Qué te han enseñado tus parejas, tus hijos, tus amigos y tus colegas en el trabajo? ¿Has hecho cosas que lamentas y que te avergüenzan?

Tu cuerpo, tu físico encogerá, pero la estatura que pierdes poco a poco se ira metamorfoseando en una fuerza amorosa, una creciente capacidad para aceptar, comprender, perdonar y amar incondicionalmente. Te harás más pequeño, pero tu corazón crecerá.

 

Envejecer con gracia y en gratitud. Si hemos hecho nuestro trabajo interior, si hemos entendido el rasgo de la alta sensibilidad, su sentido, y si lo hemos aceptado e integrado, este camino que acabo de describir puede ser el tuyo. Igual no bailas el rock and roll, igual ni siguiera bailas un vals ya que el cuerpo se resiente, pero sí llegarás a sentir alegría y gratitud, disfrutando de este otoño de nuestro pasaje por el planeta tierra, de nuestro poder ser testigo de la historia de la que formamos parte.

Para llegar a sentir esa alegría y gratitud es necesario mantener los contactos sociales, hacer –siempre y cuando el cuerpo lo permite- algún tipo de ejercicio (caminar, estiramientos, jardinería, bailar…), escuchar o hacer música (no te olvides de cantar), leer y estudiar para seguir aprendiendo, profundizar en los temas que siempre te han interesado para mantener activo el cerebro y comer bien y de manera saludable. Si te sientes llamado, la meditación puede ser una fuente de paz profunda y de desconexión. Busca gente que está en la misma fase vital que tú, gente que comparte tus intereses. También es importante revisar tu vida a través de tus ‘gafas de PAS’ para llegar a la comprensión y el perdón de situaciones que, a lo mejor, te siguen produciendo pena, culpa o vergüenza. Cuanto antes hagamos las paces con los temas difíciles, mejor, y más fácil nos será el tránsito hacia el mundo espiritual.

Un artículo es corto por definición, pero me gustaría entrar más en según qué tema. Procuraré hacerlo no tardando demasiado. Si todavía no te hayas familiarizado con las características y peculiaridades del rasgo, por favor, hazte el gran favor de indagar en las muchas publicaciones disponibles, en los documentales y vídeos. Nunca es tarde.

(Si te gustaría hablar sobre los temas mencionados en este artículo, házmelo saber. Estoy pensando en crear un grupo on line dedicado a esta temática.)

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Imagen: Tomothy Wolff

 

20 comentarios

  • by Edith, post on | Reply

    Gracias por tu luz Karina, nos llenas a los PAS.
    Una pregunta si los PAS absorbemos las emociones de los demás, como identificar el amor?
    Cuando amas ese amor se origina en ti? O en la otra persona?

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Reply

      Hola Edith. Gracias por tu mensaje. Creo que tus preguntas van como tres en una, y no las entiendo muy bien, lo siento. A lo mejor, si te expliques un poco más? Un saludo.

  • by Mily Neyra, post on | Reply

    Querida Karina como siempre es un placer leerte. Me gustaría muchísimo formar parte del grupo PAS. Mil bendiciones desde Lima, Perú

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Reply

      Muchas gracias por tu feedback, Mily. Te añado a la lista, y en cuanto haya quorum, te aviso. Un abrazo.

  • by Lola, post on | Reply

    Lo que no se nombra no existe.
    Gracias Karina por poner nombre y dar luz.
    Gracias por abrir una mano para que muchos y muchas puedan unirse y hacer camino.
    Gracias.
    ¡Venga, a caminar!

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Reply

      Gracias, Lola, por tu feedback. Caminemos juntas. Un beso.

  • by Alexandra, post on | Reply

    Gracias por este artículo Karina. Para mí has sido todo un descubrimiento. Hasta ahora había pensado que mi sensibilidad era una tendencia a la depresión. Me encantaría participar en tu grupo online.
    Un saludo

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Reply

      Buenas tardes, Alexandra, gracias por tu mensaje. Me alegro mucho por tu descubrimiento y espero que te haya cambiado la vida para mejor. Estás apuntada en mi lista de personas interesadas para el grupo; por el momento no hay suficiente interés. Te avisaré. Un abrazo.

  • by Luisa, post on | Reply

    Querida Karina: acabo de leer el artículo. Realmente maravilloso. Tengo 63 años y 7 meses y me acabo de jubilar de forma voluntaria anticipada. Tengo muchas ganas de hacer cosas que, por falta de tiempo en las épocas anteriores de mi vida, no he podido hacer. Pero lo bueno es que he ido cerrando etapas de forma satisfactoria….y ahora llega el momento de dedicarme tiempo a mi.
    De qué grupo habláis? No tengo conocimiento de ello.
    Te mando un beso enorme.

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Reply

      Querida Luisa, gracias por tu mensaje. Te felicito con tu jubilación; aunque creo haberte felicitado antes 😉 Ese ‘grupo’ todavía no existe. Tengo en mente un quorum de mínimo 20 personas; por el momento hay 5. Te avisaré. Otro beso enorme de vuelta.

  • by EVA, post on | Reply

    Hola Karina.
    Yo también estoy interesada en pertenecer a tu grupo on line. Cuenta conmigo si surge la oportunidad, me encantaría.

    Un abrazo de Eva

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Reply

      Hola Eva, muchas gracias por tu mensaje e interés. En cuanto lleguemos al quorum te avisaré. Falta bastante gente todavía. Un abrazo.

  • by Mara Cebrian, post on | Reply

    Gracias Karina,yo ya tengo 63 años ,descubrí mi rasgo hace 5años y vengo gestionándolo cómo puedo. Se han acrecentado mis miedos y preocupación por mi salud. Jubilada y desorientada nada parece que llena un vacío triste .Intento ocupar mi tiempo pero no consigo centrarme en nada ,todo el mundo me parece muy mayor. Me gustaría ser de tu grupo on LINE. Un saludo afectuoso

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Reply

      Buenos días, Mara, muchas gracias por tu mensaje. Lamento que estás en ese punto tan doloroso. ¿Dónde vives? ¿Has mirado si hay un grupo de PAS local cerca?. Por el momento eres la única que ha mostrado interés en ‘mi grupo’, así que todavía no tenemos quorum. Busco un mínimo de 20 personas. Un abrazo lleno de luz y sabiduría.

  • by Lidia, post on | Reply

    Me encanta leer tus artículos! Son siempre muy interesantes y profundos 🙂 Gracias por compartirlos!!

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Reply

      Muchas gracias, Lidia. Un beso.

  • by Maria, post on | Reply

    Gracias por escribir cosas sobre personas PAS, excelente articulo

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Reply

      Muchas gracias, María, por tus palabras. Un abrazo.

  • by EVA, post on | Reply

    Hola Karina, qué artículo tan bonito, cada día me gusto más por ser PAS, sufro y cuesta, pero me encanta tener y entender, este rasgo, y mucha parte de ésto, es gracias a tí.
    Mil gracias.
    Un fuerte abrazo de Eva 😗

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Reply

      Querida Eva, muchas gracias por tu feedback y por tus palabras. Un fuerte abrazo de vuelta!

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