Si uno de cada cinco niños es PAS…

Siguiendo un poco el hilo de mi artículo “La vuelta al cole” y, vistas las reacciones de mis lectores, he decidido escribir un poco más sobre el tema de la Alta Sensibilidad en los niños.
Lo decimos con tanta facilidad: entre un 15 y un 20% de la humanidad es PAS, es persona altamente sensible. Lo digo en mis conferencias, lo escribo en blogs, mails, artículos, comentarios, en mis libros, otros lo escriben y lo dicen, y cuanto más repetida es esta frase, más abstracto es su significado. Pocas veces ya nos paramos unos momentos para realmente reflexionar sobre este dato estadístico, fruto del trabajo de la investigación científica de la Dra. Elaine Aron.
Imagínate un grupo de veinte niños en un aula: hay una elevada probabilidad de que por lo menos haya uno que es un poco diferente, con un comportamiento que no es del todo igual al comportamiento de la mayoría de los niños. Entre las muchas cosas que le pueden pasar a este niño figura la posibilidad de que sea un niño altamente sensible. Tú, como adulto, como maestro, ¿sabrías reconocer si este niño es un pequeño PAS? En qué te fijas cuando algo en su comportamiento te ha llamado la atención? Si llora y te dice que le duele la barriga, ¿qué piensas? Seguramente tu experiencia como PAS te hace diferenciar si ese dolor es por algo que ha comido, o porque no ha comido nada o  es porque está nervioso. Pero ¿sabrías decir si este niño es PAS?
Para reconocer un niño PAS (y lo mismo digo para los adultos) necesitamos tiempo para poder observarlo. Teniendo en cuenta las cuatro características base del rasgo, lo primero que conviene determinar es la reacción del niño ante una elevada cantidad de impulsos sensoriales. ¿Qué hace el niño cuando hay mucha actividad, mucho ruido? ¿Cuál es su comportamiento? Pero también, ¿cómo valorarías su capacidad de concentración? ¿Crees que es posible que el niño tenga dificultad para gestionar mucha información sensorial a la vez? ¿Qué observas? Es posible que desconecte y que se retraiga en su mundo, pero es igual de posible que empiece a moverse y a mostrar un comportamiento inquieto. ¿Lo percibes?
Lo que también has de detectar para saber si un niño es PAS, es su capacidad reflexiva: un niño PAS generalmente es un niño que hace preguntas a las que te cuesta contestar porque son profundas, manifestando así el hecho de que ese niño piensa profundamente en la información que le llega. Un buen ejemplo es cuando te pregunta por qué comes carne, por ejemplo, o por qué un árbol da manzanas y otro limones. También puede ser que ese niño se preocupe mucho por un compañero enfermo o por los problemas que pueda haber en su casa. En muchos casos, y esto también es una señal importante, verás cómo se emociona ante una historia que está escuchando, o una peli que está viendo. Cuando alguien comenta algo triste es posible que lo veas afectado. Cuando un compañero está dolido es posible que se apresure a consolarlo. Un niño PAS está muy pendiente de la gente que hay a su alrededor y sentirá una gran necesidad de aliviar el dolor ajeno; esto, claro, únicamente mientras esté bien y no se sienta saturado por un exceso de estímulos sensoriales.
Un niño Altamente Sensible tiene los sentidos muy sensibilizados, muy abiertos, muy desarrollados. Por ser así no solamente recibe todo tipo de información todo el tiempo -incluida información de tipo “sexto sentido“. Esto llega a saturarlo de manera que no puede asimilar más información de tipo cognitivo, pero también se puede llegar a saturar en el ámbito emocional. No poder gestionar bien la información recibida puede resultar en un comportamiento molesto (para el entorno) pero también en ataques de pánico (dolor de barriga, llanto) ante exámenes, ante maltrato de todo tipo (ser víctima o testigo de  casos de bullying) y también ante cambios repentinos en, por ejemplo, planes, proyectos, entornos, etcétera.
Para poder cualificar a un niño como niño PAS (o para adulto PAS) siempre tienen que estar presentes estos cuatro pilares del rasgo: una marcada tendencia a saturarse/ sobreestimularse, una gran capacidad reflexiva y, también, la tendencia a preocuparse con facilidad ligada a la empatía, emocionarse ante cosas que a la mayoría de gente no les afecta y una gran sensibilidad sensorial. Lo último se manifiesta, por ejemplo, en un bajo umbral del dolor, en sentirse molesto por el roce de telas duras y etiquetas en la ropa que llegan incluso a dolerle, pero de la misma manera le puede llegar a doler el tener que jugar en/con arena, no aguantar mucho ruido o luces fuertes, etcétera. Además captará información más sutil, como, por ejemplo, tensión entre personas o si alguien no se siente bien físicamente.
Reconocer el rasgo de la alta sensibilidad y, como adulto, saber reaccionar adecuadamente, ayudará al niño verse reconocido y valorado, desarrollando una autoestima sana. Si algo le duele, su dolor es su verdad y hay que reconocerlo; si algo le preocupa es su realidad y hay que intentar calmarlo sin decir que es una tontería, por ejemplo. Un niño que es tomado en serio se sentirá seguro de sí mismo, tendrá menos rabietas y llorará mucho menos.
Unos temas concretos que le pueden causar malestar son:
  • Injusticia de cualquier tipo sufrida en plan personal, pero de la misma manera el hecho de que otras personas/niños/animales reciban un tratamiento injusto.
  • Problemas entre los padres o con hermanos. El niño PAS tiene antenas que detectan cualquier tipo de tensión a su alrededor. Puede ser que intente consolar a las personas, pero también puede pasar que no sepa gestionar bien la emocionalidad que esta situación le provoca, y que reaccione con rabietas.
  • Fiestas de cumpleaños suyos o de los compañeros provocan una avalancha de información sensorial y una consecuente fuerte emocionalidad que lleva a la sobreactivación, al bloqueo, a sentirse nervioso y molesto. Por cierto, la mayoría de los parques temáticos son “demasiado” para la gran mayoría de niños PAS y llevarlos allí generalmente no es una buena idea. Atención también  a las excursiones escolares.
  • Sorpresas de todo tipo suelen significar un cambio abrupto de planes, de ritmos fijos o de estructuras. Esto produce estrés, tensión e inseguridad por preocupación ante lo desconocido.
  • Dolor/sufrimiento ajeno le puede quitar el sueño al niño PAS y a veces ocurre que sufre más por los problemas de compañeros o profesores que el compañero o el profesor mismo.
  • Tener que tomar decisiones en el mismo momento le confunde y le produce malestar por la inseguridad que la presión le hace sentir. No le pidas al niño PAS que decida deprisa qué ropa se quiere poner, si quiere queso o mermelada en su bocadillo. Para él la decisión no se queda en la decisión de por sí, sino que en seguida pensará en sus muchas consecuencias: un pantalón a lo mejor le hará pasar calor, aunque si el tiempo se pone feo es una buena idea, mientras que, si pone camisa aun puede que tenga frío, pero luego, qué colores combinan bien ya que tendrá que llevarse una chaqueta también, ¿o es mejor un jersey?, y si los zapatos…
  • Falta de armonía y de afirmación de ser querido: Un niño PAS, como todos los niños, necesita saber que es amado. Un pequeño y amoroso repaso del día con uno de los padres antes de dormirse, a lo mejor un pequeño cuento leído de su libro favorito y un beso harán que el niño pueda soltar el día sin miedos para entregarse a la noche. Si se siente seguro habrá pocos monstruos por debajo de su cama y detrás de las cortinas.
Espero que con estas indicaciones os sea más fácil re-conocer a un niño PAS y comprenderlo. Una vez que tome consciencia de que es diferente a la mayoría de los niños, necesitará todo el apoyo y la afirmación que le podamos dar. Ya de por sí se sentirá diferente, de nosotros depende darle la seguridad de que ser diferente no es malo; al contrario, por ser diferente puede complementar a los demás y contribuir al bienestar general. Si todos los niños y los adultos fuesen iguales, el mundo no avanzaría.

Si quieres saber más sobre cómo son los niños PAS, sobre cómo educarlos y cómo ayudarles y apoyarles, te recomiendo leer el capítulo sobre niños en mi segundo libro que acaba de salir: “Personas Altamente Sensibles”, ed. La Esfera de los Libros.

 

La sensibilidad, lejos de limitarte, te puede proporcionar las alas que te permiten vivir tu vida plenamente.

Si quieres saber todo sobre el rasgo para poder descubrir de que manera se manifiesta en tu ser, si buscas herramientas, ideas y consejos, te recomiendo mi último libro: Personas altamente sensibles.

 

 

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14 Commentarios

  • by Isabel, post on | Contestar

    Gracias, Karina! Tomo nota. La profe que tiene mi hijo es un encanto, ya la tuvo hace unos años y me decía que le gustaba mucho mi hijo, que quería "sacarle chispa" , y le daba besos y abrazos… entonces no sabía yo nada de los PAS.
    Este curso, en cuanto la vea, la llevaré información sobre el rasgo para que la tenga en cuenta en clase y mi hijo se encuentre más a gusto y comprendido, y pueda así detectar otros casos que pueda haber en el cole.

    Gracias por tus consejos, esperando que me llegue tu libro pronto.
    Un saludo, Isabel

  • by M.Luisa, post on | Contestar

    Muchas gracias Karina, me parece muy bueno y util tu articulo. Ojala llegue a mucha gente. Te vere en Murcia. Un abrazo

  • by M.Luisa, post on | Contestar

    Por favor, guárdame un ejemplar de tu segundo libro ( el primero ya lo tengo ) y te lo traes a Murcia, me lo tienes que dedicar. Muchas graciaaaas.

  • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

    Hola Isabel, gracias por tu comentario y por compartir algo de tu historia. Qué suerte ha tenido tu hijo con la profe, y que suerte tiene de tenerte a ti como madre.
    Gracias por tus palabras.
    Un abrazo,
    Karina

  • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

    Hola M. Luisa, gracias por tu feedback. Llevaré unos ejemplares a Murcia, pero si quieres estar segura de que tu ejemplar es el tuyo, casi mejor abonarlo antes… 🙂 No quiero ser malo, pero mi maleta es pequeña y hay mucha demanda, jeje. Un fuerte abrazo y hasta pronto!

  • by Dan Osman, post on | Contestar

    Sinceramente, has descrito esa parte de mi infancia a la perfección. Un abrazo fuerte.

  • by Maria Diaz, post on | Contestar

    Increible articulo…a ver si los profesores y el mundo se conciencia y los tratan con respeto y cariño por lo contrario el niño sufrirá mucho

  • by Maria Diaz, post on | Contestar

    Increible articulo…a ver si los profesores y el mundo se conciencia y los tratan con respeto y cariño por lo contrario el niño sufrirá mucho

  • by Maria Diaz, post on | Contestar

    Este comentario ha sido eliminado por el autor.

  • by Maria Diaz, post on | Contestar

    Increible articulo…a ver si los profesores y el mundo se conciencia y los tratan con respeto y cariño por lo contrario el niño sufrirá mucho

  • by Anónimo, post on | Contestar

    Hola Karina.
    Me he animado a escribir sobre mi experiencia al criar a mis hijos pas por si le sirviera a alguien de ayuda. Yo, desde luego, hubiese deseado conocer el rasgo pas antes. Me habría resultado todo más fácil.

    Ni que decir tiene que cada niño es un mundo y los pas, aunque comparten una serie de características, también son diferentes entre ellos.

    Mi hija mayor siempre ha sido tranquila y dulce. Sin embargo, el pequeño siempre ha sido muy llorón. Lloraba por todo. Lloraba cuando ensuciaba el pañal, pero lloraba aún más al limpiarlo, pues el contacto con la toallita le molestaba aún más. Lloraba cuando lo desnudaba para bañarlo y aún más cuando lo sacaba de la bañera. La habitación siempre estaba caldeada y el agua con una temperatura óptima pero él sentía mucho cualquier cambio de temperatura.
    Lloraba con algunas prendas de vestir y las etiquetas no las soportaba.
    No podía dormir solo, hasta hace poco (ya con 8 años) tenía mucho miedo a la oscuridad.
    Le tenemos que controlar los programas que ve en la tele pues cualquier cosa lo asustaba y tenía pesadillas por la noche.
    Siendo bebé,no podíamos viajar de noche pues las luces de los coches que venían de frente lo asustaban.
    No le gustan nada los deportes de equipo, no le gusta competir.
    Además le gusta estar mucho tiempo en casa pues se satura si tiene muchas clases extraescolares o actividades con mucho ruido.
    Así podría seguir contando mil cosas.
    Desde luego no ha sido un niño fácil de criar pero a medida que ha ido creciendo, ha conseguido superar muchos de sus miedos. Hemos aprendido a respetar sus necesidades y se ha convertido, poco a poco, en un niño feliz; muy cariñoso , con una gran empatía y un gran amor y respeto por los animales y la música. Hemos encontrado el equilibrio necesario entre la necesidad de relacionarse en el cole y la de tener un tiempo sólo para él. Sin grandes estímulos.
    Es duro para los padres criar a un niño pas en esta sociedad tan fría, dura y competitiva pero con mucho diálogo, comprensión, apoyo incondicional y amor hemos conseguido que aprenda a no sufrir tanto y a que sea capaz de manifestar todo lo bueno que hay dentro de él y no sólo ese dolor y esa inadaptación en la que es tan fácil caer si eres pas.

  • by Anónimo, post on | Contestar

    Que identificada me he sentido con tu historia. Mi hija de 4 años es PAS (la pequeña, de 9 meses, parece que también). La verdad que la crianza me está resultando complicada. la pobre llora por todo, le saturan situaciones nuevas o con mucho ruido y jaleo. El cansancio le provoca más activación y más lloros. Y un largo etc. La verdad que hay veces que me satura a mi también, pues yo también soy PAS, y necesitaría momentos de relax pero la niña necesita tanta atención… a veces me entristece ver como con solo 4 años experimenta tanto sufrimiento…En fin, reconforta leer experiencias como la tuya para aprender a llevar mejor la crianza de estos niños tan maravillosos y especiales. Gracias!

  • by Maria Diaz, post on | Contestar

    Me encanta Karina!!!,Te leo mucho y te sigo y por fin creo no sentirme tan rara habiendo encontrado esta cualidad.Mil millones de gracias

  • by sihaya, post on | Contestar

    Hola Karina,

    Bastante de acuerdo en lo que publicas, pero no veo reflejados los niños PAS extrovertidos, ellos buscan que haya gente y se sobreactivan mucho, pero lo buscan y no se asustan. Siguen siendo PAS, pero se comportan en algunas cosas de manera diferente.
    Saludos,

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