Soy PAS y el mundo me duele

Recién topé con un post que decía algo como: “¿No os parece horrible ser tan sensible en un mundo con tantas injusticias, dolor  y malas personas?” A lo mejor, si estás en las redes, también lo has visto. Hay preguntas que, al escucharlas o leerlas, te llegan y parecen abrir un cajón en el sentido de que desata una avalancha de pensamientos, comentarios interiores, emociones… Me imagino que, siendo PAS, entiendes que quiero decir y que os ha pasado algo similar – y a lo mejor incluso os ha pasado al leer esta pregunta.

Es cierto. Nuestro mundo ES cruel; todos sabemos que hay mucha crueldad, y siempre lo ha habido. Date cuenta que ahora, gracias a las redes y a toda la información que se comparte (y no pocas veces manipulada y con medias verdades que igualan medias mentiras) tenemos la posibilidad de estar, pues eso, informados y muchas veces nos dejamos bombardear por malas noticias – indignándonos. La crueldad es un hecho y es igual de cierto que cada vez somos más conscientes de la gran cantidad de injusticias que ocurren y que se cometen, sentencias desproporcionadas en todos los sentidos y, en muchas veces, demostrando parcialidad por parte de la Justicia. Despedidos, discriminación, maltrato, multas, desahucios… y un largo etcétera. Y ni siquiera hablo de la crueldad hacía los animales. Creo que muchos, igual si son PAS o no, repetidas veces llegan a sentirse enormemente frustrados y, sobre todo, impotentes.

 

Reflexionar sobre el propio comportamiento

Pero, volviendo a la pregunta, ¿me parece horrible ser PAS y tener que vivir en un mundo tan cruel? Mi respuesta es, no, no me parece horrible, lo cual no quiere decir que no me cueste y que no paso por momentos de gran tristeza y pena por todos los seres que sufren. Es difícil ser empático y no caer en esa trampa-PAS de compararte con aquellos que lo están pasando mal e, igualmente, con sus verdugos, ya que, al compararte, casi siempre emites un juicio de tipo “gente buena y genta mala”, la tendencia humana predominante siendo verte como persona buena. Os repito un ejemplo que ya puse en el post antes mencionado, había puesto: “Justamente hoy, hace una hora, al sacar la perra, me daba cuenta como hacía esto: juzgar a otros por –en este caso– vaciar un cenicero lleno de colillas en el camino. ¡Cerdos! Fue lo primero que pensé, llena de indignación. Pero en ese mismo instante, como en un flash, me vi a mi misma con 18 años, mi primer coche y… vaciando el cenicero en la calle. Me eché a reír. Hay que ver, pensaba a continuación, lo que hacía entonces por falta de consciencia; algo que, al día de hoy, no se me ocurriría hacerlo. Y luego pensé: vete a saber si hay cosas que estoy haciendo ahora, hoy día, convencida de que mis actos son correctos y éticos, que en veinte años (suponiendo que sigo con vida) me resultarán abominables y inaceptables, preguntándome cómo era posible que las hacía por aquel entonces y que no me daba cuenta que “eso” no se hace”.

¿Qué quiero decir con esto? Pues, en realidad nada más que hacer visible que cada uno está en su proceso, en su propio nivel de consciencia y que por eso no necesariamente es mala persona. Ahora, sí, lo sé, también hay personas que hacen cosas crueles. También sé –la investigación científica lo ha demostrado– que existen personas con poca hasta muy poca (algunas incluso con nula, que serán psicópatas) sensibilidad. Las hay y me imagino que siempre las habrá. Diciendo esto pienso explícitamente en una investigación realizada por el Dr. Michael Pluess (quizás le “conoces” del documental “Sensitive”) y la Dra. Francesca Lionetti (quien estuvo en el 1er Congreso Internacional sobre la Alta Sensibilidad de España), que hace visible que un 25% de la gente se caracteriza por una muy elevada sensibilidad (las PAS), un 50% es bastante sensible pero sin llegar al nivel de las PAS, mientras que un 25% de la humanidad es poco hasta muy poco sensible. Pluess y Lionetti hablan en este estudio de las orquídeas, los tulipanes y los dientes de León – a lo mejor habéis leído algo sobre este estudio. O sea, estamos en nuestro proceso, pero, eso sí, condicionados por nuestro nivel de sensibilidad, claro, y también por todo lo que hemos aprendido de nuestro entorno.

 

Yo y mi sombra

Entonces, ¿si me parece horrible ser tan sensible y tener que vivir en un mundo con tantas injusticias, dolor  y malas personas?  No, no me parece horrible, y os explico porque. Creo que lo malo, lo enfermo, lo feo y lo negativo sirve para hacer visible lo bueno, lo sano, lo bello y lo positivo. Podemos llegar a valorar mucho más lo bueno conociendo lo malo, poniendo énfasis en lo “sano”, acogiendo lo oscuro. ¿Y ese malo, ese oscuro? Quizás se trata de no verlo como algo ajeno, algo externo, a nosotros ya que, como seguramente bien sabes, cada uno tenemos nuestro lado oscuro, un lado que nos da mucho miedo y vergüenza sacarlo a la luz. Nuestra sombra que cuesta mucho verla y abrazarla. Y es nada más que nuestro propio miedo a nuestra sombra que estamos proyectando en todas aquellas cosas que “no me gustan”, las que “no aguanto”… Y por mucho que quieres negar o ignorar todo aquello que condenas, no va a desaparecer. La única manera para hacer desaparecer lo oscuro es… echándolo luz. Tu propia sombra seguirá molestándote hasta que la saques a la luz y la mires a los ojos.

Si quieres puedes coger esta reflexión como un trabajo interior; yo a veces lo hago y me resulta muy revelador. ¿Qué cosas condenas en el mundo? ¿En tu entorno? ¿Qué comportamientos no aguantas? ¿Qué comportamientos te producen “alergia emocional”?

Una cosa que he aprendido en la década que llevo trabajando con el rasgo de la alta sensibilidad: ser PAS no significa ser ángel. Para nada. Puede ser que seas PAS, pero siempre serás mucho más que solamente el resultado de un único rasgo. Las PAS venimos en todos los colores, olores, medidas y tamaños, y todos estamos aquí para aprender ser mejor persona. Ser PAS significa ser humano con un cerebro un poco diferente que te posibilita la reflexión y, a través de la misma, poder llegar a ser más consciente de tus actos. Es esa creciente consciencia de tu propia manera de actuar y la capacidad de ver las implicaciones de tus actos en varios niveles, que te puede llevar a desarrollar un comportamiento y un pensamiento cada vez más ético y más moral. Y esto requiere un trabajo, un trabajo de autoconocimiento que, entre otras cosas, implica profundizar en tu sombra, echarla luz y abrazarla.

 

¿Qué hacer?

Es entendible que sientes que es horrible ser alguien con alta sensibilidad en un mundo donde ser sensible no es la norma. Es muy comprensible que te cuesta, que te asusta y que te provoca temor. Entiendo que muchas veces, y quizás siempre, quieres escaparte a un lugar bello y pacífico para poder descansar y respirar. Y te diría: sí, busca lugares así, búscalos en la naturaleza, en un buen libro, en la música y en tu propia predisposición. Recoge lo bueno, lo bello, lo sano y lo positivo, implántalo firmemente en tu corazón para recurrir a ello y poder derrocharlo cuando vuelves a encontrarte con lo oscuro, sacándolo como fuerza interior que sana y que ilumine desde la comprensión y la compasión. Esto, poder desarrollar esta capacidad es, a mi parecer, el principal “talento” de una PAS.

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14 Commentarios

  • by Fernando, post on | Contestar

    Me gusta bastante saber que yo como PAS tengo un nivel de consciencia diferente. Esto me da una herramienta para alimentar mi autoestima, la cual es sumamente vulnerable por mi calidad de altamente sensible.

  • by Astrid, post on | Contestar

    Pues eso haremos: intentarlo. Con todas las fuerzas posibles… Aunque sea difícil (que lo es, jijiji…😊)

  • by Fernando, post on | Contestar

    Gracias, Karina, por este artículo. Hace algún tiempo que leo textos sobre la Psicología Analítica de Jung (y vídeos en Youtube con entrevistas que se grabaron al propio Jung o a discípulos suyos) y se hace mucha referencia al concepto que citas de “sombra” (lo que se denomina un “arquetipo” como sabes mejor que yo). He leído que la Psicología Analítica no es una teoría estrictamente científica (ni creo que pretendiera serlo nunca) pues no reúne las condiciones para que una teoría sea científica (según Popper) pero sí que vale la pena conocerla para entenderse mejor a uno mismo. Además, veo que cada vez se habla más de conceptos de Psicología Analítica, lo cual da que pensar que es útil y ayuda a la comprensión del ser humano.
    Muchas gracias Karina de nuevo y un fuerte abrazo.

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Hola Fernando, gracias por tu feedback y tu aportación. Claro, la “sombra” es de Jung. Soy fan de Jung porque trabaja con el alma.
      Un fuerte abrazo.

  • by Rocío, post on | Contestar

    Un truco que a mí me ha ayudado a soportar las situaciones externas que me superan es el siguiente; Supongamos que somos como una cajita y en esa cajita pueden salir y entrar cosas buenas y malas. Si la llenamos de cosas buenas (lo que nos haga felices, como dice Karina podemos coger un libro, visitar lugares hermosos, estar con quién queramos, en definitiva, llenarnos de experiencias positivas), al exponernos a momentos, situaciones, etc que nos dañan tendremos un amortiguador. Es importante tener llena la caja de cosas positivas y que nos hagan felices.

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Hola Rocio! Me gusta eso, el truco de la cajita. Gracias por compartir! Un abrazo.

  • by Gabriela Postiguillo Gramache, post on | Contestar

    Al descubrir el rasgo en mí, sentí un gran alivio, pero sigo sintiéndome como la ovejita negra. Como un pajarito en una jaula. No acabo de encontrar el sentido a tanto dolor y tanta injusticia. Por otro lado disfruto más, si cabe, de las pequeñas cosas. Pero el ser humano me desconcierta .

    Un abrazo Karina. Gracias por tu generosidad sin límites.

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Buenos días Gabriela, gracias por tu mensaje. Te entiendo perfectamente, tanto en cuanto al tema oveja negra (o de cualquier otro color que no sea blanco 🙂 ) como la dificultad de encontrar el sentido. Con respecto a la oveja, te aconsejo buscar gente como tu, otr@s PAS, juntarte con ell@s y compartir “nuestras rarezas”. Es liberador. Podrías empezar a buscas grupos cerca de ti, o preguntando en nuestro (de la APASE, nuestra asociación) grupo: https://www.facebook.com/groups/127069384008062/.
      Y en cuanto al sentido, claro, es difícil, y posiblemente no se encuentra en nivel personal sino que puede ser un tema de la humanidad y la (falta de) la humanización. Sigue buscando… Un abrazo!

  • by Thamy, post on | Contestar

    Como siempre me encantan tua palabras Karina. Vengo transitando justamente estos sentimentos, creo que la libertad de las redes sociales muchas veces ponen en superficie temas muy polemicos que sacan el oscuro de la gente en los comentarios y posts agresivos. Hay dias que no quiero saber nada de leer estas cosas, de saber lo que piensa la gente, sobre la politica y los valores o falta de valores ajenos. Me aturde yme voy… a pisar el pasto y respirar hondo.Gracias por exponer tan perfectamente estos sentimentos y dar con tu ejemplo llaves para uno sobrellevar estos momentos sin angustiarse. Besos

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Querida Thamy, gracias por tu feedback. Es cierto, las redes a veces llegan a sacar lo peor de la gente, y más todavía si tienen un perfil con apodo. Utilizan las redes para ventilar su rabia, su odio. La tolerancia, hermandad, aceptación… conceptos que para algunos no parecen existir. ¿Serán estos los del 25% poco sensibles? Por otro lado, muchos post -sobre todo los que salen de la “media verdad” que buscan manipular- llegan a despertar el miedo más profundo y existencial, y con esto la sombra y el odio. Y una vez allí el terreno se vuelve resbaladizo… En fin. Qué no perdamos el pensar claro y objetivo y la capacidad de discernir… Un abrazo!

  • by leticia, post on | Contestar

    magnífica reflexión, mil gracias por haberla compartido!!

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Gracias, Leticia, un abrazo.

  • by Miquel A. Pérez, post on | Contestar

    Impesionante, creo que es un texto PASombroso donde sintetizas desde lo observado las montañas rusas que vivimos primero como personas, y luego desde el autoconocimiento PAS, y lo proyectas como superador de victimismos y otras trampas y autoengaños . Creo que debería ser un texto de trabajo “obligado” en los grupos PAS, en serio. Me arriesgo a que piensen que te doy coba, aún así creo que eso siento y “necesitaba” expresar. GRACIAS

    • by Karina Zegers de Beijl, post on | Contestar

      Gracias, Miquel, por tus palabras. No somos ángeles ni víctimas. Somos personas con una capacidad reflexiva especialmente desarrollada. Pero hay que trabajar para llegar a ella. Y una vez que la hayas “probado”, se seguirá fortaleciendo. Tomar distancia, perspectiva si quieres, para ver todo el panorama que va mucho más allá que el pequeño yo. Te mando un beso.

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